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Ley de Memoria Democrática

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En contexto

La Ley de Memoria Democrática, cuyo título oficial es Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, es una norma estatal española aprobada por las Cortes Generales y sancionada por el rey. No es una resolución administrativa ni debe confundirse con la Ley 52/2007, conocida como Ley de Memoria Histórica, que la norma de 2022 revisó y actualizó. Su objeto combina el conocimiento de la historia democrática española con el reconocimiento y la reparación moral de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra de España y la dictadura franquista.

Identidad y objeto

La Ley de Memoria Democrática es una ley estatal española, no una resolución administrativa. Su título oficial es Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática; fue aprobada por las Cortes Generales y sancionada por el rey. Se publicó el 20 de octubre de 2022 y entró en vigor al día siguiente.

La norma revisó y actualizó la Ley 52/2007, conocida como Ley de Memoria Histórica. Su objeto es fomentar el conocimiento de la historia democrática española y recuperar, salvaguardar y difundir la memoria democrática, junto con reconocer a quienes padecieron persecución o violencia y promover su reparación moral.

Alcance y medidas

El ámbito temporal de reconocimiento descrito por la ley va desde el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 y la guerra posterior hasta la dictadura franquista y la entrada en vigor de la Constitución de 1978.

Entre sus instrumentos figuran el Registro y Censo de Víctimas, la asunción por el Estado del liderazgo en la búsqueda de personas desaparecidas y la investigación de violaciones de derechos humanos. La norma también declara la ilegalidad de los tribunales franquistas y la nulidad de las condenas y sanciones que dictaron, con derecho a solicitar una declaración de reconocimiento y reparación personal.

Desarrollo y conmemoración

La ley dispone medidas de educación, investigación y divulgación, contempla la declaración de Lugares de Memoria Democrática y fija dos jornadas oficiales de recuerdo: el 31 de octubre, dedicado a las víctimas de la guerra y la dictadura, y el 8 de mayo, a las víctimas del exilio.