Aznar reclama militarizar Ceuta
El expresidente del Gobierno José María Aznar ha defendido este viernes la militarización de Ceuta como respuesta a la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma desde finales de julio. En una entrevista en el programa Espejo Público de Antena 3, Aznar ha afirmado que «los militares tienen la obligación constitucional de defender la integridad territorial» y ha sostenido que «se ha quebrado la integridad territorial de España y la soberanía nacional».
Aznar ha vinculado esta situación con la actuación del Ejecutivo de Pedro Sánchez, al que ha acusado de «cobardía, incompetencia y traición» por, según su criterio, «dar la razón a los invasores» y no defender el país. El expresidente ha insistido en que si la situación no se resuelve «ya», España tiene «la obligación de revisar toda la política con Marruecos» y de alertar a la Unión Europea para que haga lo mismo.
Acusaciones al Gobierno y contexto institucional
Las declaraciones de Aznar se producen 50 días después del inicio de la crisis migratoria en Ceuta, que se desencadenó tras la entrada masiva a través de la frontera los días 30 y 31 de julio. El expresidente ha criticado la gestión del Gobierno y ha exigido explicaciones sobre el cambio de posición de España respecto al Sáhara, preguntando por qué no se debatió en el Congreso.
Aznar también ha rechazado la moción de censura planteada por la oposición, argumentando que «si no se gana, genera frustración», y ha descartado la iniciativa de Vox para que el Tribunal Supremo juzgue a Sánchez por traición. Asimismo, ha pedido que la investigación judicial abierta en la Audiencia Nacional «llegue hasta las más altas consecuencias» y ha criticado la ausencia del Rey en Ceuta, afirmando que debería haberse producido ya. En paralelo, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado Ceuta como «un polvorín» y ha responsabilizado al Gobierno de la situación.
Reacciones y alcance político
Las palabras de Aznar se suman a las críticas del PP y Vox contra la gestión del Gobierno en Ceuta. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha sostenido desde Melilla que «esto no es inmigración» y ha reclamado la expulsión de los migrantes que hayan entrado de forma irregular. Por su parte, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha defendido la respuesta del Ejecutivo y ha restado importancia a los abucheos recibidos durante los actos del Día de Melilla, subrayando que el Gobierno «gobierna para el conjunto de la ciudadanía».
Aznar ha vinculado la crisis con un supuesto interés del Gobierno en «cronificar» la situación para obtener rédito electoral, una acusación que no ha sido verificada. También ha criticado la conocida como 'ley de nietos', afirmando que es «un intento de alterar el censo electoral», en medio del debate jurídico por la suspensión cautelar del derecho al voto de algunos nacionalizados por esta vía.