Lluvias excepcionales e inundaciones
La dana Adam descargó lluvias torrenciales en el litoral sur valenciano y el norte de Alicante. En el periodo de 24 horas recogido en los balances del episodio, Pego alcanzó 638,5 litros por metro cuadrado y Forna, núcleo de l’Atzúbia, 635,2. Las precipitaciones anegaron calles y viviendas y provocaron crecidas de ríos y barrancos en la Safor y la Marina Alta.
En Gandia, la vigilancia se centró en el barranco de Beniopa y el consistorio habilitó un pabellón como recurso preventivo. En Oliva, algunas calles se convirtieron en cauces y el agua entró en viviendas. En Pego, vecinos de las zonas bajas quedaron a la espera de ser rescatados desde los tejados, mientras el nivel del agua dificultaba el acceso de los vehículos de emergencia.
Una mujer falleció en Sagunto durante la alerta naranja
Una mujer murió en Sagunto después de adentrarse en el mar durante la alerta naranja por lluvias y fenómenos costeros. La emergencia se produjo mientras estaba en el agua acompañada por otra persona, que la perdió de vista; los equipos de rescate localizaron posteriormente su cuerpo.
Las referencias disponibles describen también una muerte en Cabrera de Mar, con el hallazgo del cuerpo en Premià de Mar. No se ofrece aquí un balance total de víctimas ni se afirma si ambos casos están relacionados.
Medidas de emergencia y recomendaciones
La Generalitat elevó a situación 2 el Plan Especial de Inundaciones en la Safor y la Marina Alta. También movilizó unidades de la Unidad Militar de Emergencias para apoyar las labores en la zona de Oliva y Pego; los servicios de rescate y bomberos atendieron a personas afectadas por las inundaciones.
Tras la reunión del Cecopi, el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, reiteró el llamamiento al confinamiento y pidió a la población que no circulara por las carreteras ni atravesara el litoral sur de Valencia y el litoral norte de Alicante. Los avisos enviados a los teléfonos mediante ES-Alert recomendaron permanecer en casa, alejarse de ríos y barrancos y subir a plantas superiores si entraba agua en la vivienda. También indicaron que no se bajara a sótanos o garajes ni se utilizaran ascensores.
Las lluvias llevaron a suspender las clases en decenas de municipios. Un balance situó en más de 87.000 el alumnado afectado en alrededor de 40 municipios de Valencia y Alicante; otra referencia dio una cifra superior para el conjunto de la Comunitat Valenciana, por lo que no se fija un total autonómico único.