Tuéjar: 835 hectáreas y origen humano
El incendio forestal declarado en la tarde del martes 15 de septiembre de 2026 en Tuéjar (Valencia) fue estabilizado al día siguiente tras calcinar 835 hectáreas y alcanzar un perímetro de 20 kilómetros, según el parte oficial difundido por la Generalitat Valenciana. El fuego se originó en las inmediaciones de la Cueva de las Palomas, en una zona de barranco colindante a una parcela agrícola y a masa forestal, y su rápida propagación obligó a activar la situación 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF) y a solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Las autoridades han confirmado que el incendio tiene origen humano y mantienen abiertas las líneas de investigación para determinar si fue intencionado o consecuencia de una negligencia. La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, señaló que el fuego se inició junto a una zona de cultivo y que el Seprona y la comisión de la Generalitat trabajan en esclarecer las causas. El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, atribuyó la estabilización a las lluvias intensas registradas en la zona durante la tarde del miércoles.
Dos bomberos heridos y 25 personas desalojadas
El incendio de Tuéjar dejó dos bomberos forestales heridos leves en sendos accidentes. Uno sufrió quemaduras por un fogonazo y fue trasladado al Hospital La Fe de València; el otro resultó con contusiones tras volcar la autobomba que conducía y fue atendido en el Hospital de Llíria. Ambos recibieron el alta, según confirmó el conseller Valderrama.
Además, unas 25 personas fueron desalojadas preventivamente del camping de Tuéjar, la aldea de Fuente Cabera y la colonia de Benagéber, algunas realojadas en instalaciones municipales de Tuéjar y Benagéber. Una vez estabilizado el fuego, los desalojados pudieron regresar a sus domicilios de forma escalonada. El pantano de Benagéber actuó durante la noche como barrera natural de contención y los equipos concentraron sus esfuerzos en evitar que el fuego saltara a la otra orilla.
Dispositivo de extinción y reacciones institucionales
La UME desplegó 150 efectivos con 50 medios terrestres y dos medios aéreos en el incendio valenciano, el séptimo en el que intervenía ese verano en la Comunitat Valenciana. A lo largo de la jornada del miércoles participaron en el operativo más de 450 efectivos y unos 20 medios aéreos, según el balance del conseller Valderrama, con la previsión de reducir el dispositivo una vez estabilizado el fuego. La carretera CV-390 entre Tuéjar y Utiel permaneció cortada durante parte de la emergencia para no dificultar las tareas de extinción.
El alcalde de Tuéjar, Carlos Tarazón, reclamó mayor inversión en prevención y gestión forestal, y criticó que los municipios rurales carecen de medios suficientes para afrontar estos siniestros. En la misma línea, el Ayuntamiento de Chelva emitió un comunicado en el que reclamaba inversión para el territorio y denunciaba el abandono del medio rural.
Contexto: ubicación y condiciones meteorológicas
El incendio se originó en el término municipal de Tuéjar, en la comarca de Los Serranos, en pleno corazón de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia. Las condiciones meteorológicas extremas —temperaturas de hasta 35 grados, humedad inferior al 30% y rachas de viento superiores a 30 km/h— favorecieron la rápida propagación del fuego y obligaron a decretar la situación 2 del PEIF ante la cercanía a núcleos habitados y bienes no forestales.
La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, vinculó el comportamiento del incendio con el cambio climático, señalando que las altas temperaturas de mediados de septiembre generan columnas convectivas de gran fuerza. Las lluvias intensas registradas en la tarde del miércoles en la zona contribuyeron a la estabilización del fuego, que el conseller Valderrama destacó como factor determinante para rebajar el nivel de emergencia a situación 1 y retirar a los efectivos de la UME.