Restricciones parciales y localizadas
El primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció medidas de toque de queda parcial y localizado en zonas afectadas por los disturbios del fin de semana. El Ejecutivo las presentó como una respuesta inmediata y menos amplia que declarar el estado de emergencia, opción que Lecornu no descartó si la situación empeoraba.
En el norte, las restricciones se anunciaron para sectores de Lille, Douai, Wattignies y Denain, con el acuerdo de sus alcaldes. En París, las zonas señaladas incluyen la plaza de la República y el sector de Les Halles. Las medidas no se plantearon como un toque de queda general en todo el país, sino circunscrito a áreas concretas.
En la capital también se prohibieron las manifestaciones en determinadas zonas desde las 20.00 del lunes hasta las 06.00 del martes. La restricción de circulación y la prohibición de concentraciones fueron medidas distintas, anunciadas para sectores de la ciudad.
Protestas, disturbios y respuesta pública
Las restricciones llegaron después de las movilizaciones del 17 de octubre, convocadas en torno al encarecimiento de la vida y al deterioro de servicios públicos como la educación y la sanidad. En las protestas participaron distintos movimientos sociales, entre ellos los chalecos amarillos y organizaciones estudiantiles. En varias ciudades, las manifestaciones fueron seguidas por saqueos, daños a comercios y enfrentamientos con la policía.
A las 08.00 del lunes, 2.331 personas permanecían bajo custodia policial por los disturbios y saqueos, según el dato atribuido al Ministerio de Justicia francés. El Gobierno anunció además un dispositivo de desempleo parcial para trabajadores de comercios afectados, con cobertura estatal del 100 % para ese mecanismo.
Comercios afectados y dimisión del ministro del Interior
Las Cámaras de Comercio de Francia estimaron que más de 3.000 establecimientos resultaron afectados por robos o actos de vandalismo. La cifra se refiere a locales afectados y no significa que todos fueran saqueados. El Gobierno anunció apoyo laboral para los trabajadores de esos comercios mediante el mecanismo de desempleo parcial.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, reconoció deficiencias en la previsión y el despliegue policial y presentó su dimisión a Emmanuel Macron. El presidente la rechazó. Nuñez había admitido que las fuerzas de seguridad perdieron el control en algunas grandes ciudades y que la capacidad de anticipación ante movilizaciones de esa magnitud debía mejorar.
La coordinadora de los chalecos amarillos anunció otra jornada de movilización para el 24 de octubre, como continuación de las protestas del día 17. El Gobierno mantuvo como prioridad el restablecimiento del orden público y dejó abierta la posibilidad de recurrir a medidas más amplias si la situación lo requería.