En París hubo enfrentamientos, saqueos y destrozos
Durante las protestas del 17 de octubre de 2026 se produjeron enfrentamientos con la policía, saqueos de comercios y daños en establecimientos y mobiliario urbano en París. Varias calles del centro amanecieron con escaparates rotos, cristales esparcidos y barricadas construidas con contenedores, vallas, bicicletas y otros elementos urbanos.
La Prefectura de Policía contabilizó 855 arrestos en el área metropolitana de París. En un desglose publicado para la capital, se indicaron 720 arrestos, de los cuales 517 derivaron en detenciones: 171 correspondían a menores y 346 a adultos. Las autoridades señalaron que el análisis de las grabaciones podía servir para identificar a otras personas implicadas.
La manifestación principal de París reunió a 110.000 personas según las autoridades y transcurrió sin grandes incidentes hasta su final. En paralelo se produjeron ataques y saqueos atribuidos por la Prefectura a grupos radicales; a partir de media tarde también hubo marchas no previstas y nuevos actos vandálicos. La situación se estabilizó, según la información policial, a partir de las 23.00 horas.
Balance de las movilizaciones y declaraciones del ministro del Interior
Las autoridades francesas estimaron en unas 550.000 las personas participantes en las movilizaciones en todo el país. La CGT, principal sindicato francés, y los organizadores elevaron la cifra a más de 800.000. Las protestas se convocaron contra el coste de la vida y por la situación de la educación pública y la violencia policial.
Laurent Nuñez calificó de provisional el balance sanitario y responsabilizó de los ataques a «varios miles de individuos» cuya adscripción política aparece descrita de forma contradictoria en las distintas declaraciones recogidas: unas los identifican como ultraderechistas y otras como ultraizquierdistas. El ministro añadió que, después, se sumaron delincuentes que saquearon y destrozaron comercios. Esas caracterizaciones se presentan como declaraciones atribuidas, no como una identificación independiente de los responsables.
Marine Tondelier, líder de los ecologistas franceses, pidió la dimisión de Nuñez y sostuvo que estaba «superado de forma manifiesta por la situación», cuya magnitud, a su juicio, había subestimado.
El incendio del Ayuntamiento de Limoges
En Limoges, un incendio durante los disturbios dañó gravemente el ayuntamiento y el edificio quedó prácticamente destruido. Se trata de una construcción histórica del siglo XIX, levantada entre 1876 y 1883. Las llamas se propagaron por las plantas superiores y alcanzaron la cubierta, que se derrumbó.
El alcalde, Guillaume Guérin, afirmó que el edificio había quedado arrasado y expresó su indignación por los daños. También sostuvo que los agentes municipales se habían visto incapaces de continuar haciendo frente a los incidentes por falta de munición; esa valoración se atribuye al alcalde.
Investigaciones y respuesta judicial
Las autoridades anunciaron que revisarían imágenes de vídeo para identificar a posibles responsables de los actos violentos. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, pidió a las fiscalías que solicitasen prisión provisional para las personas responsables de ataques contra la policía o edificios públicos.
El presidente Emmanuel Macron advirtió que los responsables de los disturbios serían perseguidos y castigados. Esas declaraciones expresan la respuesta anunciada por las autoridades y no implican que las investigaciones o los procedimientos judiciales hubieran concluido.