Una movilización que se amplió más allá de las aulas
Las protestas del 17 de octubre de 2026 se sumaron a una oleada estudiantil iniciada semanas antes en institutos de los suburbios del norte de París. Las primeras reivindicaciones se centraban en las condiciones de enseñanza, la falta de profesorado y el estado de los centros; posteriormente se incorporaron demandas sobre la desigualdad, el gasto público y los servicios públicos.
A los estudiantes se unieron sindicatos, agricultores, colectivos diversos y participantes del movimiento de los chalecos amarillos. Las reclamaciones incluyeron el encarecimiento de los carburantes, la pérdida de poder adquisitivo y el deterioro de los servicios públicos. El Ministerio del Interior preveía más de 90 manifestaciones y alrededor de 500 acciones en todo el país.
Incidentes y operaciones policiales en varias ciudades
En París, la Prefectura de Policía comunicó 61 detenciones y 589 controles preventivos hasta las 11.00. Las fuerzas del orden dispersaron dos concentraciones: una sindical en las inmediaciones de la estación del Norte y otra de estudiantes de secundaria que había comenzado en la calle de Rennes. La policía utilizó gases lacrimógenos durante las intervenciones en París y Marsella.
En el centro de Marsella ardieron contenedores de basura durante una concentración de varios cientos de personas. En Lyon hubo concentraciones en la refinería de Feyzin y en otros puntos de la ciudad; algunas fueron dispersadas por la policía ante la posibilidad de que obstaculizaran la circulación. También se realizaron operaciones para despejar vías de circunvalación en Rennes y calles de Lille. En Bretaña se bloquearon carreteras.
En París, alrededor de un centenar de personas encapuchadas intentó bloquear el acceso al aparcamiento de las sedes de CNews y Europe 1, lanzó objetos y rompió cristaleras. La policía detuvo a una veintena de personas en relación con esa acción.
Las autoridades desplegaron más de 10.000 policías y gendarmes en Francia, 5.000 de ellos en París. En la capital se prohibieron concentraciones en zonas estratégicas y se autorizó un recorrido entre la plaza de la República y la plaza de Clichy.
El llamamiento de Macron y el alcance de las cifras
Antes de la jornada, el presidente Emmanuel Macron pidió calma y defendió que el derecho a manifestarse debía respetarse, pero ejercerse sin insultos ni destrozos. El primer ministro, Sébastien Lecornu, convocó una célula interministerial para seguir la evolución de las movilizaciones.
Las 61 detenciones de París corresponden al recuento comunicado hasta las 11.00 y no representan un total nacional ni un balance al cierre del día. También se informó de 589 controles preventivos en ese mismo corte horario.