Rusia Unida lidera el recuento provisional
La Comisión Electoral Central (CEC) de Rusia atribuye a Rusia Unida, la formación oficialista cuya campaña encabezó el presidente Vladímir Putin, un resultado en torno al 57% de los votos en el reparto por listas de partidos. Las cifras divulgadas la noche del domingo corresponden a un escrutinio todavía parcial y varían ligeramente entre las actualizaciones, desde el 57,31% hasta el 57,54%, en función del porcentaje de votos contabilizado.
El reparto por listas adjudica la mitad de los 450 escaños de la Duma, la cámara baja del Parlamento ruso. La otra mitad se elige por circunscripciones uninominales, cuyo recuento continúa. Rusia Unida recuperó en 2016 la mayoría que había perdido en 2011 y la revalidó en 2021, por lo que un resultado como el provisional mantendría su control del hemiciclo.
Segunda y tercera fuerza: comunistas y liberal-demócratas
El Partido Comunista de la Federación Rusa se sitúa como segunda fuerza con un porcentaje que ronda el 13,9% en los distintos recuentos parciales publicados. Le siguen los ultranacionalistas del Partido Liberal Democrático de Rusia, con cerca del 9,3%, y la formación liberal Nueva Gente, en torno al 8%.
Rusia Justa ronda el umbral del 5% necesario para entrar en el reparto por listas. Por debajo quedan otras formaciones, entre ellas el Partido de los Pensionistas, que se quedaría alrededor del 2%. En cuanto al voto electrónico, la CEC atribuye a Rusia Unida un porcentaje de 49,06%, sensiblemente inferior al del voto presencial, con Nueva Gente en segundo lugar (15,42%) y los comunistas en tercero (12,26%).
El único partido pacifista, Yábloko, quedó excluido de las listas por decisión del Tribunal Supremo, aunque conserva candidaturas por circunscripción en algunas regiones. La formación sostiene que la victoria de Rusia Unida no refleja la demanda de paz expresada durante la campaña.
Participación por encima de 2016 y 2021
La participación se sitúa por encima del 56% del censo, según la CEC, por encima del 51,72% de las legislativas de 2021 y del 47,88% registradas en 2016. Más de 111 millones de rusos estaban llamados a votar en las tres jornadas, del viernes 18 al domingo 20 de septiembre.
El voto electrónico estuvo disponible en muchas regiones y el propio Putin depositó su voto de forma telemática desde su despacho el viernes, gesto que las autoridades presentaron como una muestra de facilidad del proceso. La oposición califica ese sistema de difícil control y señala dificultades para votar con papeleta en algunos colegios.
Las elecciones se celebraron en un contexto de guerra, con ataques con drones ucranianos sobre Moscú y otras regiones durante la jornada del domingo. El alcalde de la capital, Serguéi Sobianin, sostuvo que Kiev intentó obstaculizar los comicios, mientras que la CEC informó de que los colegios cerraron con normalidad pese a las alarmas.
Reacciones institucionales y denuncias opositoras
El líder de Rusia Unida, Dmitri Medvédev, afirmó que los ciudadanos mantienen su confianza en la principal fuerza política. El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que la política exterior rusa no cambiará tras estos comicios, los primeros legislativos desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, y sostuvo que Rusia rechazó intentos occidentales de interferir en el proceso.
La oposición y Yábloko denuncian irregularidades, presiones a candidatos y trabas al acceso de observadores. La queja más reiterada es la obligación de votar de forma telemática en determinados colegios, en perjuicio de la papeleta física. La oposición en el exilio impulsó la iniciativa Mediodía por la Paz, que pedía concentrar el voto a mediodía como gesto de protesta, sin que se registraran concentraciones masivas.