Una nueva visita y un recuento de 28 casos
Amnistía Internacional afirma que documentó 28 situaciones de presuntos malos tratos durante una visita a Ceuta entre el 23 y el 26 de octubre. La entidad describe agresiones atribuidas principalmente a militares y asegura que parte de los hechos ocurrió después de que el Ministerio de Defensa anunciara que investigaría denuncias anteriores. La cifra se refiere a la documentación de la organización, no a hechos declarados probados por un tribunal.
La investigación, según Amnistía, se apoyó en testimonios, material gráfico y audiovisual y partes médicos. La organización describe golpes, patadas, porrazos y descargas con táser, en especial contra personas que dormían en la calle. También señala lesiones como fracturas, contusiones y heridas en la cabeza, que presenta como compatibles con los relatos recogidos.
El recuento se inscribe en denuncias anteriores
Amnistía sitúa 18 de las 28 situaciones después del anuncio de Defensa. La organización había realizado una visita anterior a Ceuta entre el 10 y el 15 de septiembre y, en su comunicación más reciente, eleva a 50 los casos acumulados desde el 30 de julio; esa cifra global incluye diez casos anteriores al 30 de septiembre y los 18 registrados tras el anuncio, además de otros hechos recogidos en el periodo. Son recuentos elaborados por la entidad para periodos distintos y no deben interpretarse como una estadística oficial.
La denuncia se refiere principalmente a militares, aunque Amnistía también dice haber reunido testimonios sobre malos tratos atribuidos a miembros de la Policía Nacional y la Guardia Civil. La organización contabiliza siete casos en este último grupo y pide que también se investiguen. Estas atribuciones describen el contenido de la investigación de la ONG; las fuentes aportadas no establecen una determinación judicial de responsabilidades.
Menores entre las personas afectadas y peticiones de investigación
La organización afirma haber documentado 13 casos de agresiones a menores. Además, estima que al menos 500 menores migrantes no acompañados siguen durmiendo en las calles de Ceuta. Esta última cifra es una estimación de Amnistía, no un recuento administrativo; el asunto se enmarca en la presencia de menores sin alojamiento que la entidad considera expuestos a violencia y falta de protección.
Amnistía reclama que las denuncias se investiguen de manera pronta, imparcial, independiente y exhaustiva, que los militares presuntamente implicados sean apartados cautelarmente mientras se esclarecen los hechos y que se proteja a las víctimas y a los testigos frente a posibles represalias. La organización afirma que ha pedido información a la Presidencia del Gobierno y al Ministerio de Defensa sobre la investigación anunciada y que, al hacer pública su denuncia, no había recibido respuesta.