Dos días de análisis sobre las operaciones terrestres
El Ejército de Tierra celebró los días 4 y 5 de noviembre de 2026 las jornadas «Ejército de Tierra y los Retos Futuros 2026: El campo de batalla inteligente. Guerra algorítmica» en la Escuela de Guerra y Liderazgo, en Madrid. El Mando de Adiestramiento y Doctrina organizó el encuentro para examinar cómo la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes pueden influir en las operaciones terrestres.
El programa se estructuró en cinco mesas redondas sobre la implantación de la inteligencia artificial en las Fuerzas Armadas, el apoyo a la toma de decisiones, la hiperconectividad y la ciberdefensa, la robótica y la logística en operaciones de alta intensidad. La convocatoria también contempló la participación de especialistas de las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, centros de investigación, empresas y universidades.
La Universidad de Granada participó mediante Isaac Triguero, director del Instituto Andaluz Interuniversitario en Data Science and Computational Intelligence, quien intervino como representante del Centro de Referencia de IA UGR–MADOC. También asistieron Jesús Banqueri, codirector del Centro Mixto UGR-MADOC, y Victoria Luzón, secretaria del DaSCI.
La inteligencia artificial como apoyo al mando
En la inauguración, el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, Amador Enseñat y Berea, describió la inteligencia artificial como una capacidad operativa y defendió que debe utilizarse como herramienta de apoyo al mando, no como sustituta de su responsabilidad. Según su intervención, los algoritmos pueden ayudar a procesar información y formular recomendaciones, pero las consecuencias de las decisiones corresponden al mando y deben permanecer bajo control humano.
Enseñat también señaló que la transformación tecnológica afecta a la forma de comprender el entorno operativo, decidir y ejercer el mando, además de a los medios de combate. Advirtió de que la abundancia de datos exige identificar qué información resulta relevante para cada nivel de decisión y convertirla en conocimiento útil.
El jefe del Ejército subrayó asimismo que la tecnología no garantiza por sí sola la victoria y que las Fuerzas Armadas deben poder operar cuando las comunicaciones o los sistemas digitales fallen. En su planteamiento, la seguridad, la resiliencia y la capacidad humana para interpretar y cuestionar los resultados de los sistemas siguen siendo esenciales.