El Congreso abre por primera vez sus puertas al Día Internacional de la Paz
El Congreso de los Diputados acogió este lunes un acto institucional con motivo del Día Internacional de la Paz, que por primera vez se celebró en la Cámara Baja. La ceremonia estuvo dedicada a Pau Casals (El Vendrell, 1876 - San Juan de Puerto Rico, 1973) al cumplirse 150 años de su nacimiento, y se enmarcó en el programa conmemorativo Casals 150, impulsado por la Fundación Pau Casals y la Generalitat de Catalunya y prolongado hasta 2027.
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, inauguró el homenaje con un discurso en el que reivindicó la responsabilidad colectiva para construir una paz duradera y recordó el compromiso del músico con la libertad y los derechos humanos. El acto fue conducido por la cantante Ana Belén y el periodista Iñaki Gabilondo, que repasaron la biografía del violonchelista y su dimensión internacional, con fragmentos de sus intervenciones ante las Naciones Unidas.
Al acto asistieron, entre otras autoridades, el president de la Generalitat, Salvador Illa, y los ministros Ernest Urtasun y Elma Saiz, además de representantes de la Fundación Pau Casals, encabezados por su director, Jordi Pardo, y su vicepresidente del patronato, Narcís Serra. Junts no participó en la ceremonia, una ausencia que el grupo justificó por el tratamiento de la figura de Casals y por la reivindicación del uso del catalán.
Música con el violonchelo histórico y repertorio de homenaje
La parte musical del acto la protagonizaron el violonchelista italiano Ettore Pagano y la pianista japonesa Yoko Suzuki, que interpretaron varias piezas con el violonchelo histórico de Pau Casals, un instrumento que el músico consideraba su «amigo más querido». El programa incluyó el Preludio, Zarabanda y Giga de la Suite para violonchelo n.º 1 en sol mayor, BWV 1007 de Johann Sebastian Bach, el Intermezzo de la ópera Goyescas de Enrique Granados y los movimientos Nana y Jota de la Suite Populaire Espagnole de Manuel de Falla.
El cierre musical correspondió a El cant dels ocells, la canción popular catalana que Casals universalizó en su versión para violonchelo y que las fuentes describen como símbolo de paz. El propio Casals compuso el Himno a las Naciones Unidas, cuyo encargo le formuló en 1970 el entonces secretario general de la ONU, U Thant, con letra del poeta Wystan Hugh Auden, y que interpretó ante la Asamblea de Naciones Unidas en Nueva York en 1971, donde recibió la Medalla de la Paz.
El homenaje musical se desarrolló en silencio y concluyó con un aplauso generalizado en el hemiciclo. La actuación con el instrumento histórico permitió reproducir en la sede de la Cámara Baja el gesto del músico ante la Asamblea de Naciones Unidas.
Presencias institucionales y ausencia de Junts
La ceremonia reunió en el hemiciclo a representantes de las instituciones del Estado y de la Generalitat, así como a embajadores acreditados en España y responsables de entidades culturales. Entre los asistentes figuran los ministros Ernest Urtasun (Cultura) y Elma Saiz (Inclusión y Seguridad Social), el president Salvador Illa, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, y el vicepresidente del patronato de la Fundación Pau Casals, Narcís Serra.
Junts fue el grupo parlamentario que no acudió al acto. La formación expresó su rechazo alegando que se descontextualizaba la figura de Casals y su compromiso con Cataluña, y reivindicando que el acto se celebrara en catalán. Ambas razones se reproducen como postura atribuida al grupo.
El homenaje se inscribe en el programa oficial Casals 150, presentado en abril y con más de doscientas actividades previstas hasta octubre de 2027, entre conciertos, exposiciones, proyectos educativos y producciones audiovisuales en España y en otros países. El Gobierno de España reconoció la efeméride como evento de excepcional interés público.