La expulsión del hemiciclo
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ordenó el miércoles la salida del hemiciclo a la diputada del Partido Popular Ana Vázquez después de que esta exhibiera un bote de gas pimienta durante la sesión de control al Gobierno. El episodio se produjo cuando Vázquez formulaba una pregunta al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la que reprochaba al Ejecutivo la situación de seguridad en Ceuta y sostenía que mujeres y niños portan ese tipo de envases como defensa personal.
Armengol invocó el Reglamento de Armas para considerar el envase un arma prohibida y emplazó a la diputada a salir del hemiciclo y entregarlo. La presidenta realizó hasta dos llamadas al orden, mientras desde los escaños del PP se protestaba la decisión. Vázquez se resistió inicialmente a abandonar la sala y finalmente accedió entre los aplausos de la bancada popular, aunque el líder del partido, Alberto Núñez Feijóo, permaneció sentado.
La controversia normativa y la versión de los protagonistas
La base normativa de la decisión de Armengol fue objeto de disputa entre las partes. La presidenta del Congreso sostuvo que el bote era un arma conforme al Reglamento de Armas, que incluye los esprays de defensa personal y los dispositivos capaces de proyectar sustancias tóxicas o corrosivas. La diputada Vázquez, ya en los pasillos, afirmó que el envase estaba vacío, que no es un arma y que no requiere licencia, y anunció que recurriría la decisión. El PP cerró filas con su diputada y su portavoz parlamentario, Borja Sémper, defendió que un espray de pimienta es un instrumento de defensa y no un arma.
Feijóo calificó la expulsión de «inaudita» y «vergonzosa» y sostuvo que la presidenta de la Cámara había formulado una «acusación gravísima» al calificar de arma un objeto que, a su juicio, portan mujeres y niños en Ceuta. Las fuentes del grupo parlamentario popular confirmaron que la acción estaba consensuada y aprobada, y que no veían problema en mostrar un espray vacío. La diputada también criticó a Armengol por desconocer la normativa y la acusó de haber «reventado» la sesión de control.
El escape de gas y el precinto de dependencias
Tras la expulsión, varias zonas del Congreso fueron precintadas después de detectarse un escape de gas en dependencias parlamentarias. Un asesor del Partido Popular admitió, de forma atribuida, haber manipulado el bote para lavarlo a petición de la diputada, por si quedaban restos en el interior. Según su relato, al accionar el envase sin querer salió una pequeña cantidad de gas, lo que motivó la intervención de los servicios de emergencia. Una mujer de una delegación de Mauritania resultó intoceada por inhalación, según informaron fuentes de la Presidencia del Congreso.
La Policía acordonó baños y otras zonas aledañas en edificios de ampliación, y los equipos de la Cámara analizan las cámaras de seguridad para esclarecer lo sucedido. Los hechos relatados por el asesor popular y la versión de Vázquez, que aseguró no haber vaciado nada en el baño, no han sido objeto de confirmación oficial. La investigación sobre el origen del escape continúa abierta.