Una estrategia aprobada en 2025
El Consejo de Administración del Banco Europeo de Inversiones (BEI) aprobó en 2025 la segunda fase de la Hoja de Ruta del Banco del Clima, junto con la Orientación para el Sector Energético. La decisión se adoptó en Chipre y fija prioridades para el Grupo BEI hasta el final de la década.
Uno de los compromisos centrales es duplicar la financiación destinada a la adaptación climática hasta los 30.000 millones de euros entre 2026 y 2030, en comparación con los cinco años anteriores. Se trata de un objetivo para ese periodo, no de una cantidad ya desembolsada.
Adaptación climática y redes de transporte
La financiación se orientará principalmente a la agricultura, la gestión del agua, las empresas, las ciudades, las regiones y las comunidades vulnerables. El BEI también prevé aumentar la asistencia técnica para ayudar a preparar y poner en marcha proyectos de adaptación, incluidos los dirigidos a poblaciones vulnerables dentro y fuera de Europa.
La estrategia persigue además mejorar la resiliencia climática de las redes de transporte europeas mediante medidas de adaptación priorizadas, una gestión más resiliente de los activos y carteras de inversión. En España, plantea evaluar carreteras y ferrocarriles para localizar vulnerabilidades climáticas, opciones de adaptación y necesidades de inversión en corredores estratégicos.
La institución estima que cada euro invertido en prevención y adaptación puede ahorrar entre cinco y siete euros en daños y costes futuros de reconstrucción. La cifra es una estimación económica, no un ahorro ya observado en todos los proyectos.
Los fenómenos meteorológicos extremos registrados en Europa durante el verano causaron pérdidas económicas de al menos 43.000 millones de euros, según la cifra recogida en la documentación de la estrategia.
Energía, pymes y herramientas de inversión
La hoja de ruta busca reforzar la competitividad y la seguridad energética mediante el apoyo a tecnologías limpias, cadenas de suministro estratégicas y proyectos que favorezcan un suministro energético limpio, asequible y de producción local. Desde el lanzamiento de la estrategia en 2020, el Grupo BEI había respaldado más de 560.000 millones de euros en inversiones verdes, alrededor del 90 % de ellas dentro de la Unión Europea.
Para 2025, el Grupo BEI previó aprobar 11.000 millones de euros de nueva financiación para redes energéticas. La estrategia incluye también una iniciativa de 17.000 millones de euros para ayudar a unas 350.000 pymes a invertir en ahorro y eficiencia energética.
En el ámbito de la adaptación empresarial, se prevé movilizar fondos para tecnologías de monitorización de riesgos climáticos, sistemas de respaldo ante posibles cortes de energía, herramientas para mejorar el uso del agua, soluciones de refrigeración y procesos de producción resilientes al clima.
El programa TechEU tiene como objetivo movilizar 250.000 millones de euros hasta 2027, con atención a la innovación y las tecnologías limpias. La hoja de ruta también busca reducir la carga administrativa para facilitar el acceso a la financiación verde, especialmente para las pymes, mediante el uso de normas e informes existentes y herramientas digitales como Green Checker.