Una propuesta, no una sanción vigente
La Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC) propone cobrar 200.000 dólares por cada viaje a todos los buques con bandera española. La medida no se limita a una mercancía concreta: el criterio planteado es el pabellón del barco y cada viaje sujeto a la norma.
La agencia plantea además restringir la entrada en Estados Unidos de productos españoles de perfumería y cosmética, aceites y grasas, cerámica, artículos de piedra, azúcar y confitería. La FMC no ha concretado qué productos específicos quedarían incluidos ni cuál sería el alcance de las restricciones.
Ninguna de las dos medidas está en vigor. La comisión abrió una consulta pública para recibir comentarios y evaluar sus posibles consecuencias antes de adoptar una decisión; también dará a España la oportunidad de solicitar una audiencia.
El expediente se remonta a las restricciones portuarias de 2024
La FMC inició su investigación en diciembre de 2024 para determinar si las decisiones españolas habían creado condiciones desfavorables para el transporte marítimo estadounidense. El detonante descrito en las fuentes fueron las denegaciones de acceso a Algeciras, en noviembre de ese año, a tres cargueros con bandera estadounidense operados por Maersk y vinculados al Programa de Seguridad Marítima de Estados Unidos.
Los barcos eran sospechosos de transportar material militar relacionado con Israel. Esa sospecha explica el contexto de la disputa, pero las fuentes no permiten afirmar que llevaran armas: una de ellas recoge que Maersk sostuvo que la carga destinada al transbordo no incluía armamento ni munición.
En su conclusión, la FMC sostiene que España denegó la entrada a buques estadounidenses y que esas decisiones perjudicaron las condiciones del transporte marítimo exterior de Estados Unidos. Se trata de la valoración del organismo investigador, no de una resolución definitiva sobre la legalidad de la actuación española.
España prepara su respuesta
El Gobierno español ha señalado que analiza las conclusiones y las posibles consecuencias de las medidas. También ha expresado que defenderá los intereses de España y de sus empresas en coordinación con la Comisión Europea y los Estados miembros, y que busca evitar una escalada comercial.
La consulta permitirá a la FMC valorar los comentarios recibidos antes de decidir qué respuesta adoptar. Por tanto, el alcance final de cualquier medida —incluida su aplicación a los buques o a las importaciones— dependerá de una decisión posterior del organismo.