El FMI anticipa una deuda mundial superior al PIB
El FMI prevé que la deuda pública mundial supere el 100% del producto interior bruto mundial en 2030. El organismo sitúa ese umbral en un nivel no visto desde el periodo inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial.
El encarecimiento de la financiación añade presión a las cuentas públicas. Entre febrero y septiembre de 2026, el rendimiento medio de los bonos soberanos a diez años de los países del G7 aumentó más de un punto porcentual y alcanzó máximos de casi dos décadas, según las cifras recogidas en el análisis del FMI.
El organismo proyecta que el coste medio efectivo de los intereses de la financiación pública alcance el 3,7% en 2031. Para Estados Unidos, estima que los pagos de intereses pasarán del 2,8% del PIB antes de la pandemia al 5,7% en 2031; esta última proporción equivale al gasto previsto para la Seguridad Social del país.
Deuda elevada y tipos de interés
Los economistas del FMI Era Dabla-Norris y Rodrigo Valdés señalan que, cuando la deuda ya es elevada, las subidas de los tipos de interés pueden agravar el deterioro de la deuda y del déficit público. También advierten de que un nivel alto de endeudamiento hace que los tipos de interés de mercado sean más sensibles a la evolución de las finanzas públicas.
El FMI advierte de que el aumento de los pagos por intereses puede dejar menos margen para la inversión pública y el gasto social, así como para responder a futuras recesiones. El organismo presenta esos efectos como riesgos asociados al peso creciente de la deuda y de su financiación.
Planes fiscales y medidas diferenciadas
Para las economías avanzadas con deuda elevada, el FMI recomienda medidas concretas dentro de planes fiscales creíbles de medio plazo, sustentados en hipótesis realistas. El objetivo es encauzar la deuda hacia una trayectoria sostenible, contener los costes de financiación y limitar posibles efectos de contagio.
Para las economías emergentes, el organismo propone reducir las vulnerabilidades fiscales y fortalecer la gestión de la deuda. En los países de menores ingresos recomienda reforzar los sistemas tributarios y mejorar la eficiencia del gasto para preservar las partidas prioritarias.
El FMI también analiza reformas del diseño y la administración tributaria orientadas a impulsar la actividad sin sacrificar la recaudación. Entre sus propuestas figuran evitar que el IVA encarezca los insumos de las empresas, facilitar la deducción de los costes de inversión, orientar los incentivos fiscales a nuevas actividades de investigación y desarrollo, y coordinar impuestos y prestaciones para que trabajar o aumentar los ingresos resulte atractivo, especialmente para las personas con salarios bajos. También plantea simplificar los trámites y mejorar la administración tributaria.