Un despliegue en dos etapas
Renfe prevé activar de forma escalonada su nuevo sistema de venta el 28 de octubre de 2026. Desde esa primera fase se podrán comprar billetes para viajes con salida a partir del 25 de enero de 2027. Los desplazamientos anteriores continuarán en el sistema actual, y la fecha de viaje determinará a qué entorno se dirige al cliente.
La operadora sitúa el 25 de enero de 2027 como el momento de integración plena del nuevo sistema. Durante la transición, la entrada al proceso de compra será común, aunque los billetes se tramitarán en la plataforma que corresponda.
Siete canales bajo una plataforma
El proyecto va más allá de renovar la web y la aplicación: la misma infraestructura dará servicio a siete canales, incluidos taquillas, máquinas de autoventa, agencias de viajes, venta telefónica y atención a bordo. Renfe plantea que todos compartan criterios de disponibilidad, información, compra y gestión posterior del billete.
La plataforma busca reducir pasos y formularios y mostrar antes la información relevante. Renfe también anuncia herramientas para comparar opciones por precio, duración, servicios y ocupación, y una presentación más clara de las condiciones de las tarifas. En la posventa, permitirá consultar viajes y realizar gestiones como modificar reservas, solicitar facturas o tramitar indemnizaciones.
Una renovación con pruebas y socios tecnológicos
El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, y la directora de Innovación, Sonia Segade, presentaron el proyecto. Heredia vinculó la renovación a las carencias de la experiencia de compra que la compañía había identificado; Renfe sostiene que el nuevo entorno debe hacer el proceso más sencillo y mejorar la información que recibe el viajero.
La inversión prevista se cifra en torno a los 160 millones de euros. Siemens aporta la plataforma comercial y Accenture participa en su implantación y en servicios asociados. La cifra publicada varía según las informaciones, por lo que no se desglosa aquí el importe exacto de cada contrato.
Renfe afirma que el diseño se apoyó en más de 2.000 encuestas y en entrevistas con viajeros y empleados. También se realizaron pruebas antes de la entrada en funcionamiento, como parte de un despliegue gradual mientras se mantiene la operativa actual.