La atención debe considerar el contexto de cada adolescente
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) sostiene que la obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, en la que influyen factores genéticos, ambientales, psicológicos y sociales, además del sueño, la regulación del apetito y las condiciones de vida. Por ello, plantea una respuesta adaptada a cada persona, que atienda tanto su salud física y emocional como su entorno familiar y social.
La entidad considera que la Atención Primaria puede contribuir mediante una valoración individualizada y un seguimiento profesional. Su propuesta incluye facilitar a los adolescentes y a sus familias acompañamiento para mantener hábitos saludables y atender las condiciones que influyen en la salud.
Las recomendaciones sobre medicamentos dependen de la edad y de la respuesta previa
La comunicación de la semFYC recoge que la Organización Mundial de la Salud ha publicado sus primeras directrices mundiales para el abordaje integral de la obesidad infantil y adolescente. Según esa comunicación, las directrices recomiendan intervenciones estructuradas sobre alimentación, actividad física y conducta, de forma individual o mediante programas multimodales.
Las directrices no recomiendan tratamientos farmacológicos para perder peso en menores de 10 años. Para adolescentes de 10 a 19 años, contemplan la posible utilización de medicamentos aprobados únicamente si un programa multimodal de estilo de vida, supervisado previamente, no ha logrado los resultados deseados. Esta información se presenta tal como está recogida en la comunicación institucional.
La semFYC añade que, antes de valorar medicación, es necesario evaluar individualmente al adolescente, considerar su desarrollo y situación clínica, sopesar posibles beneficios y riesgos y establecer seguimiento. Si hay indicación clínica, los fármacos deben integrarse en un plan que mantenga las intervenciones sobre alimentación, actividad física y conducta, sin sustituirlas.
La presión estética y los objetivos del tratamiento
Idoia Jiménez, coordinadora del grupo de trabajo de Atención al Adolescente de la semFYC, señaló que la exposición en redes sociales a imágenes de cuerpos idealizados y a promesas de soluciones rápidas puede influir en que algunos adolescentes busquen formas aceleradas de perder peso. La comunicación también menciona el recurso a dietas extremas y, en ciertos casos, el riesgo de trastornos de la conducta alimentaria.
Jiménez plantea que el éxito de un tratamiento en la adolescencia no debe limitarse a una cifra en la báscula: propone considerar la salud metabólica, la conservación de músculo, el crecimiento normal, una relación sana con los alimentos y que los jóvenes puedan vivir sin estigmatización por su peso o imagen corporal. La semFYC añade que, cuando se utilizan fármacos, deben acompañarse de apoyo psicológico y cambios de estilo de vida.