NOTA DE PRENSA Salud y educación
Transparencia editorial: Nota de prensa distribuida por Comunicae. Información aportada por POLICLÍNICA GIPUZKOA. Reescrita por Mérito conservando hechos, atribuciones y enlaces originales. No constituye una verificación independiente de las afirmaciones del emisor.

Juan Arenas destaca los avances frente a la hepatitis C y la importancia de detectarla

Policlínica Gipuzkoa señala que los antivirales de acción directa curan a más del 95 % de los pacientes y que el tratamiento oral dura entre 8 y 12 semanas y apenas provoca efectos secundarios. La OMS se ha marcado eliminar la hepatitis C como problema de salud pública antes de 2030.

El Dr. Juan Arenas, jefe del Servicio de Aparato Digestivo de Policlínica Gipuzkoa, destaca los avances terapéuticos frente a la hepatitis C. El centro subraya que el reto es detectar a las personas que todavía desconocen que tienen la infección.

El jefe del Servicio de Aparato Digestivo de Policlínica Gipuzkoa, el Dr. Juan Arenas, afirma: «Nunca hemos tenido tantas herramientas para combatir la hepatitis. Hoy podemos prevenirla, diagnosticarla, controlar sus consecuencias e incluso curarla en muchos casos».

Policlínica Gipuzkoa presenta la hepatitis C como una de las grandes historias de éxito de la medicina reciente. Según el centro, lo que hace poco más de una década era una infección crónica de pronóstico incierto es hoy, en la inmensa mayoría de los casos, una enfermedad que puede curarse por completo con un tratamiento oral de pocas semanas. Arenas recuerda que los avances terapéuticos de la última década acercan cada vez más esta infección a su eliminación, aunque advierte de que el reto ya no consiste tanto en curarla como en encontrar a quienes todavía no saben que la padecen.

Policlínica Gipuzkoa señala que, durante décadas, la hepatitis C fue sinónimo de cronicidad. El virus podía permanecer oculto en el organismo durante años, apenas sin producir síntomas, mientras el hígado sufría un deterioro progresivo que con el tiempo podía derivar en fibrosis, cirrosis o cáncer hepático. Según el centro, el tratamiento disponible entonces, basado en interferón, era largo, mal tolerado y no siempre eficaz.

«El gran problema de la hepatitis es que cuando aparecen los síntomas, en muchos casos el daño ya está avanzado», explica el Dr. Arenas. Por este motivo, insiste en la importancia de la detección precoz mediante análisis sencillos que, según indica, permiten identificar la infección antes de que provoque complicaciones.

De la cronicidad a la curación: la revolución de los antivirales

Policlínica Gipuzkoa señala que la hepatitis C es hoy la única enfermedad viral crónica que puede curarse por completo. Según el centro, los actuales antivirales de acción directa permiten curar a más del 95 % de los pacientes con tratamientos orales de corta duración y muy pocos efectos secundarios. Policlínica Gipuzkoa añade que el tratamiento actual se administra por vía oral, dura entre 8 y 12 semanas y apenas provoca efectos secundarios. «Lo que hace apenas unos años era una enfermedad crónica que podía conducir a graves complicaciones hepáticas, hoy puede eliminarse definitivamente en la gran mayoría de los casos», aclara el especialista.

A diferencia de la hepatitis B, para la que todavía no existe una cura definitiva, la hepatitis C puede desaparecer por completo del organismo, según Policlínica Gipuzkoa. El centro señala que España ha sido situada en distintos informes sanitarios entre los países que más han avanzado en esta materia, gracias a estrategias de diagnóstico y al acceso a los antivirales, que han permitido tratar a la gran mayoría de los pacientes ya identificados.

El reto ya no es curarla, sino encontrarla

Policlínica Gipuzkoa indica que los especialistas calculan que una parte importante de las personas con hepatitis C en España todavía no ha sido diagnosticada. «Muchas se infectaron hace décadas, antes de que existieran las pruebas de cribado actuales, y desconocen que son portadoras del virus mientras este continúa dañando su hígado en silencio», señala el Dr. Arenas.

El Dr. Arenas recomienda realizarse «al menos una vez en la vida una prueba de detección de hepatitis C, especialmente quienes presentan alteraciones en las pruebas hepáticas, recibieron transfusiones de sangre antes de los años noventa, han tenido determinadas prácticas de riesgo o proceden de zonas del mundo donde esta infección es más frecuente. El virus se transmite principalmente por contacto con sangre infectada y, en menor medida, por determinadas prácticas sexuales de riesgo».

FibroScan: conocer el estado del hígado en minutos

Policlínica Gipuzkoa cuenta, como parte de su estrategia de detección precoz, con el FibroScan, que el centro considera una de las herramientas más innovadoras para el estudio de las enfermedades hepáticas.

Según Policlínica Gipuzkoa, esta tecnología permite medir la rigidez del hígado de forma rápida e indolora y sin procedimientos invasivos. El examen dura entre cinco y diez minutos y se realiza en consulta, sin anestesia ni hospitalización.

«Durante muchos años, la biopsia era prácticamente la única forma de conocer el grado de fibrosis del hígado. Hoy podemos obtener gran parte de esa información mediante una prueba sencilla y cómoda para el paciente», explica el jefe del Servicio de Aparato Digestivo. «El sistema funciona mediante ondas mecánicas que atraviesan el hígado y permiten determinar si existe fibrosis y en qué grado». Según el especialista, esta información resulta especialmente útil en pacientes con hepatitis C, ya que permite comprobar, después del tratamiento, si el hígado ha comenzado a recuperarse.

Policlínica Gipuzkoa destaca también que la prueba puede repetirse tantas veces como sea necesario. Según el centro, esto permite a los especialistas comprobar la evolución del paciente y valorar la respuesta a los tratamientos sin recurrir a técnicas invasivas.

Un objetivo cada vez más cercano

La Organización Mundial de la Salud se ha marcado el objetivo de eliminar la hepatitis C como problema de salud pública antes de 2030. Policlínica Gipuzkoa señala que los expertos consideran alcanzable esta meta si se refuerzan el diagnóstico precoz, el acceso universal al tratamiento y, sobre todo, la búsqueda activa de las personas que todavía no saben que están infectadas.

Desde Policlínica Gipuzkoa, el llamamiento a la ciudadanía es sencillo: ante cualquier duda, solicitar una prueba. «Un análisis de sangre puede detectar una infección que lleva años sin dar señales y permitir actuar antes de que aparezcan daños irreversibles», explica Arenas, «porque, en el caso de la hepatitis C, conocer el diagnóstico a tiempo ya no es solo una forma de evitar complicaciones: hoy, en la gran mayoría de los casos, es directamente el primer paso hacia la curación».

Policlínica Gipuzkoa recuerda que hoy se celebra el Día Mundial de la Hepatitis C.

Sobre esta nota de prensa

Contenido aportado por su emisor y distribuido mediante Comunicae. Mérito ha revisado la fidelidad de la reescritura y la conservación de los enlaces originales. Las afirmaciones corresponden al emisor y no se presentan como corroboradas por fuentes independientes.