Policlínica Gipuzkoa y el grupo Quirónsalud apoyan por quinto año consecutivo esta carrera popular de 21 kilómetros, que discurre desde Behobia hasta San Sebastián y se caracteriza por sus pronunciadas pendientes y el buen ambiente entre corredores llegados de todo el mundo.
En la presentación oficial de la carrera, celebrada hoy en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de San Sebastián, los organizadores quisieron visibilizar a la asociación contra el Parkinson de Gipuzkoa Aspargi, a la que se destina parte de la recaudación de las inscripciones de este año.
También se destacó la participación de una representante de la Fundación INCIDE de Guatemala, para reivindicar el deporte entre las mujeres indígenas de este país.
Cerca de 30.000 personas se han inscrito en la 61.ª edición de la Behobia-San Sebastián, una de las carreras populares más emblemáticas del calendario atlético europeo, según Policlínica Gipuzkoa. Su exigente recorrido, marcado por las conocidas cuestas, y su capacidad para reunir a participantes de distintos puntos de España y del extranjero la convierten, según el emisor, en una de las grandes citas deportivas y sociales de Gipuzkoa. Quirónsalud y Policlínica Gipuzkoa apoyan esta cita, en la que este año participarán 200 profesionales del grupo sanitario. En la presentación institucional, el grupo estuvo representado por la directora gerente de Policlínica Gipuzkoa, la doctora Sonia Roussel.
Enrique Cifuentes, presidente del Club Fortuna, organizador de la Behobia-San Sebastián; Irune Berasaluce, portavoz de la Diputación Foral de Gipuzkoa; Gorka Iturriaga, director de Deportes del Gobierno Vasco, y Aitor Beitia, presidente de la Asociación Parkinson Gipuzkoa, entidad a la que se destinará parte de la recaudación de las inscripciones de este año, destacaron la importancia de la cita deportiva y social.
Enrique Cifuentes puso de relieve la dimensión alcanzada por la carrera y el trabajo logístico que requiere organizar una prueba de estas características. Señaló que «la demanda de dorsales ha vuelto a superar la oferta disponible: la organización ha recibido alrededor de 41.000 solicitudes para una edición en la que se han previsto aproximadamente 30.000 dorsales». Asimismo, subrayó la importancia de seguir «impulsando medidas que favorezcan una mayor participación de las mujeres en la prueba».
Gorka Iturriaga destacó el componente emocional de la Behobia-San Sebastián, «una carrera que forma parte de la memoria y las experiencias personales de numerosas personas y que trasciende el propio hecho deportivo».
La 61.ª edición tendrá también una vertiente solidaria. Parte de la recaudación procedente de las inscripciones se destinará este año a la Asociación Parkinson Gipuzkoa, representada en la presentación por su presidente, Aitor Beitia. Esta colaboración permitirá vincular uno de los acontecimientos deportivos más multitudinarios del territorio con el apoyo a las personas afectadas por la enfermedad de Parkinson y a su entorno, incorporando una dimensión social y solidaria a la celebración de la carrera, según el emisor.
200 corredores de Quirónsalud
La Behobia es ya una cita habitual para los 200 profesionales sanitarios de Quirónsalud que acuden cada año a participar en la carrera con sus dorsales desde todos los hospitales del grupo en nuestro país.
Por quinto año consecutivo, Policlínica Gipuzkoa y Quirónsalud apoyan la carrera. La colaboración se enmarca, según el grupo, en su vinculación con el deporte y en su compromiso con la promoción de hábitos de vida saludables y la práctica deportiva segura.
Los especialistas de Policlínica Gipuzkoa recuerdan que la preparación de una carrera como la Behobia no se limita al entrenamiento. El cuidado de los pies, la respuesta muscular, la salud cardiovascular y la alimentación, entre otros factores, también influyen, según indican, en cómo se afronta el recorrido y en la recuperación posterior.
Desde la Unidad del Pie de Policlínica Gipuzkoa recuerdan la importancia de llegar a la carrera con el calzado y los calcetines ya probados durante los entrenamientos. Estrenar zapatillas, cambiar de modelo o modificar la forma de correr en los días previos puede favorecer rozaduras y molestias. También aconsejan prestar atención al ajuste del calzado y al cuidado de las uñas, especialmente en un recorrido con descensos en los que los pies soportan una mayor presión.
El desnivel de la Behobia supone un esfuerzo específico para la musculatura de las piernas. El doctor Adrián Cuéllar, jefe del Servicio de Traumatología de Policlínica Gipuzkoa, señala que las subidas y bajadas implican un esfuerzo diferente para los distintos grupos musculares. Recomienda regular el ritmo, especialmente al inicio, y no ignorar señales como el dolor intenso, la cojera, la hinchazón o la pérdida de fuerza. Asimismo, desaconseja tomar ibuprofeno antes de la carrera para prevenir lesiones, ya que no evita que se produzcan y puede enmascarar síntomas de alerta.
En el plano cardiovascular, el doctor Gonzalo Navarrete, jefe del Servicio de Cardiología y de la Unidad del Corazón, insiste en la importancia de adaptar el esfuerzo a la preparación de cada corredor y no dejarse llevar por el ritmo de otros participantes. El dolor o la presión en el pecho, la dificultad respiratoria desproporcionada, los mareos, las palpitaciones mantenidas o la sensación de desmayo no deben confundirse con el cansancio habitual de la carrera. Ante cualquiera de estos síntomas, recomienda detener la actividad y solicitar atención médica.
La alimentación y la hidratación también requieren planificación. Las nutricionistas Eider Sánchez y Olaia Castro aconsejan evitar los cambios de última hora, probar previamente los alimentos y productos que se vayan a utilizar durante la prueba y no reproducir sin asesoramiento las estrategias nutricionales de corredores profesionales. Recuerdan, además, que beber más agua no siempre es mejor: tanto la falta como el exceso de líquidos pueden resultar perjudiciales. La pauta debe adaptarse a las necesidades de cada persona y a las condiciones de la carrera.
Con estas recomendaciones, Policlínica Gipuzkoa y Quirónsalud quieren contribuir a que las y los participantes afronten la Behobia-San Sebastián con una preparación adecuada y conozcan las principales señales de alerta durante el esfuerzo. La iniciativa, según el grupo, refuerza su compromiso con la promoción de hábitos de vida saludables y la práctica segura del deporte.