El Seimas activa la reforma del artículo 137
El Parlamento de Lituania, el Seimas, ha aprobado iniciar el procedimiento para derogar el artículo 137 de la Constitución, que prohíbe la presencia de armas de destrucción masiva y de bases militares extranjeras en el territorio del país. La votación inicial, celebrada este martes, arrojó 99 votos a favor, 13 en contra y cinco abstenciones sobre los 141 diputados. Con ese respaldo, la reforma queda incluida en la agenda parlamentaria, pero no culmina todavía la modificación de la Carta Magna.
El artículo 137 establece que no podrá haber armas de destrucción masiva ni bases militares extranjeras en el territorio de la República de Lituania. Se trata de una prohibición absoluta que no contempla excepciones por necesidades de defensa colectiva de la OTAN. La enmienda introduciría una excepción en caso de amenaza de agresión o ataque, de modo que el país pudiera recurrir a todo el potencial disuasorio de la Alianza Atlántica, incluidas las armas nucleares.
Una mayoría reforzada y un calendario de meses
Modificar la Constitución lituana exige un procedimiento más exigente que una ley ordinaria. La enmienda debe ser respaldada en dos votaciones adicionales, separadas por un intervalo mínimo de tres meses, y en ambas se requieren al menos 94 de los 141 diputados de la Cámara. La primera de esas votaciones formales está prevista para el 6 de octubre, mientras que la definitiva se situaría el 12 de enero, según expuso el presidente del Seimas, Juozas Olekas.
El respaldo inicial, superior a los 94 votos exigidos, apunta a que existe una mayoría suficiente para culminar el cambio, aunque el resultado no es definitivo. Los grupos que se oponen o se abstienen incluyen a Amanecer de Nemunas, la Unión de Campesinos y Verdes y Familias Cristianas de Lituania. La iniciativa cuenta con el apoyo expreso del Comité de Derecho y Asuntos Jurídicos del Parlamento.
Disuasión nuclear y debate político
La reforma se enmarca en un debate sobre el papel de Lituania en la disuasión nuclear de la OTAN. El presidente del país, Gitanas Nauseda, propuso el pasado mes de julio eliminar la prohibición constitucional para que el país báltico pudiera contribuir al paraguas nuclear aliado. En la defensa de la enmienda, el socialdemócrata Remigijus Motuzas sostuvo que suprimir esa disposición enviará una señal de que Lituania es una parte activa de la disuasión nuclear y evitará que sea el único miembro de la Alianza con una prohibición constitucional absoluta.
Entre los detractores, Remigijus Žemaitaitis, líder de Amanecer de Nemunas, calificó la iniciativa de innecesaria, advirtió de que Rusia y Bielorrusia la explotarán propagandísticamente y reclamó un referéndum porque, a su juicio, un cambio constitucional de este tipo debe someterse a votación popular. En el lado opuesto, el conservador Laurynas Kasčiūnas, líder de Unión de la Patria y exministro de Defensa, defendió que la disuasión nuclear demostró su eficacia durante la Guerra Fría y puede desempeñar ese papel frente a Rusia. La liberal Viktorija Čmilytė-Nielsen vinculó la reforma al deterioro del entorno de seguridad europeo tras la invasión rusa de Ucrania.
Contexto regional y reacción del Kremlin
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió la semana pasada de que cualquier país que aloje armamento nuclear dirigido contra Rusia pasará a considerarse objeto de la disuasión estratégica de Moscú, en lo que interpretó como un nuevo paso en la escalada de tensiones. La reforma lituana también se sitúa en el marco de una iniciativa europea de disuasión nuclear impulsada por el presidente francés, Emmanuel Macron, que contempla despliegues temporales de este tipo de arsenal en socios de la OTAN, y de precedentes regionales como la ley aprobada por Finlandia.
Los otros dos Estados bálticos, Letonia y Estonia, no mantienen una prohibición constitucional explícita comparable, y Estonia llegó a señalar el año pasado que estaría dispuesta a recibir en su territorio aviones de combate británicos F-35 con capacidad nuclear. Lituania comparte frontera con Bielorrusia y con el enclave ruso de Kaliningrado, una posición que las fuentes subrayan como factor de su relevancia estratégica en el flanco oriental de la Alianza.