Un domingo electoral que aprieta la cancillería
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha convocado formalmente al Presidium de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), para una reunión este domingo por la noche en la Casa Konrad Adenauer. La cita coincide con la celebración simultánea de elecciones regionales en Berlín y en Mecklemburgo-Antepomerania, dos comicios que se leen como un test sobre la estabilidad de su Gobierno. La invitación por escrito al órgano de liderazgo del partido, integrado por los presidentes regionales, se interpreta como un gesto de necesidad de respaldo ante una jornada adversa.
Las encuestas manejadas por las cabeceras alemanas y recogidas por medios internacionales dibujan un retroceso de la CDU en ambos territorios. En Mecklemburgo-Antepomerania, las previsiones sitúan a los conservadores en riesgo de quedarse fuera del parlamento regional. En Berlín, las proyecciones apuntan a un escenario fragmentado en el que el partido que gobierna la capital desde 2023, en coalición con el SPD, podría perder el liderazgo.
AfD, el ascenso que condiciona la campaña
La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) concurre a los dos comicios con expectativas al alza. En Mecklemburgo-Antepomerania, las encuestas sitúan a su candidato regional, Leif-Erik Holm, en disposición de disputar el primer puesto al SPD de la primera ministra Manuela Schwesig. En Berlín, su previsión se sitúa por debajo de los primeros puestos, en un escenario en el que la vivienda y la inmigración marcan la campaña.
El avance de AfD en el este del país se apoya, según los análisis publicados, en el desgaste de los partidos tradicionales y en la frustración con el estancamiento económico. El cordón sanitario que mantiene la CDU frente a la ultraderecha queda cuestionado internamente en varias federaciones regionales, lo que añade presión sobre la dirección federal.
Presión interna y sucesión en el horizonte
El respaldo a Merz dentro de la CDU se ha expresado en una carta de los presidentes regionales que evita mencionarlo expresamente y que no cuenta con la firma del líder bávaro, Markus Söder. La ausencia del nombre del canciller en un texto de apoyo público ha alimentado las especulaciones sobre un desgaste interno. Medios alemanes cifran en una treintena los diputados del grupo parlamentario que considerarían alternativas de liderazgo si el resultado del domingo es adverso.
Nombres como el de Söder o el del primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Hendrik Wüst, circulan como posibles relevos en caso de que Merz no supere la prueba. El propio canciller ha cancelado su viaje a la Asamblea General de la ONU en Nueva York para seguir la jornada desde Alemania, según confirmó el portavoz del Gobierno.