Interceptación en alta mar y llegada a Vigo
La Agencia Tributaria ha intervenido unos 2.100 kilos de cocaína a bordo de un velero de bandera polaca localizado a unas 400 millas de la costa gallega, según han confirmado fuentes de la operación. La embarcación fue detectada por el buque de Operaciones Especiales Petrel I, del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, que procedió a su abordaje y remolque hasta el puerto de Vigo, adonde llegó en la mañana del 21 de septiembre de 2026.
En el momento del abordaje, los agentes localizaron 70 fardos distribuidos por distintas zonas del velero, con un peso cercano a los 2.100 kilos. La operación, denominada Doncella, ha sido calificada por la Agencia Tributaria como una de las actuaciones más relevantes desarrolladas recientemente contra el tráfico de cocaína en la llamada Ruta Atlántica, empleada por organizaciones criminales para introducir droga en Europa mediante embarcaciones de recreo.
La llegada del velero a Vigo permitió la descarga de la droga y la puesta a disposición judicial tanto de los detenidos como del cargamento. El delegado especial de la Agencia Tributaria en Galicia, Miguel Cárcaba, y responsables operativos ofrecieron detalles del dispositivo tras la llegada al puerto.
Cinco detenidos y una red de facilitadores desarticulada
La operación se ha saldado con cinco detenidos. Los cuatro tripulantes del velero, de nacionalidades argentina, uruguaya, colombiana y albanesa, fueron arrestados durante el abordaje en alta mar. El quinto detenido, un ciudadano de nacionalidad chilena establecido en la provincia de Girona, fue arrestado en tierra y era el presunto responsable de captar embarcaciones con determinadas características para la organización. La Agencia Tributaria mantiene abierta la investigación y no descarta nuevas detenciones.
Según ha informado la Agencia Tributaria, la red desarticulada se dedicaba a facilitar embarcaciones para el transporte marítimo de grandes cantidades de droga, ofreciendo sus servicios a distintas organizaciones criminales asentadas en países de Europa del Este y los Balcanes. Los detenidos están acusados de presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, contrabando y delito contra la salud pública, y la causa será instruida por la Audiencia Nacional.
Entre los tripulantes, el ciudadano albanés desempeñaba, según los investigadores, el papel de 'notario' de la organización receptora de la droga, con la función de dar fe de que la operación se desarrollaba según lo planeado.
Investigación internacional y contexto de la Ruta Atlántica
La investigación que dio origen a la Operación Doncella arrancó en febrero de 2026 en Girona, a partir de informaciones sobre un velero que podría haber participado en una operación ilícita en la zona fronteriza entre España y Francia. Los investigadores localizaron la embarcación en el puerto de Roses en junio y comprobaron que el 11 de julio abandonó el puerto sin activar el sistema AIS, de uso obligatorio durante la navegación. A partir de ese momento, Vigilancia Aduanera siguió su rastro hasta localizarla en aguas del Atlántico el 14 de septiembre.
El rastreo del velero fue posible gracias a la cooperación internacional. Participaron la NCA británica y la DEA estadounidense a través del MAOC-N (Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico), así como la aduana francesa (DNRED) y el CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado). También se solicitó colaboración a las autoridades de Polonia para indagar sobre la titularidad del barco.
La operación se enmarca en la lucha contra la denominada Ruta Atlántica, una vía utilizada por organizaciones criminales para introducir cocaína en Europa mediante veleros que parten de Sudamérica y trasbordan la droga en mitad del Atlántico. La Agencia Tributaria considera esta actuación una más de las que se llevan a cabo contra el tráfico de drogas por vía marítima en esta ruta.