Qué ocurrió en Rodalies
Durante la mañana del 7 de octubre de 2026, los maquinistas de Rodalies no garantizaron la salida de algunos trenes y el servicio quedó alterado. Este hecho no permite calificar por sí solo la interrupción como una «huelga encubierta»: esa expresión añade una intención que no se desprende de la falta de servicio.
El director de Rodalies, Óscar Playà, calificó la situación de conflicto laboral y descartó que se tratara de un problema de seguridad de la infraestructura. SEMAF sostuvo que faltaban garantías documentales para circular por algunos tramos. Son posiciones enfrentadas; ninguna de ellas, por sí sola, determina el estado técnico de toda la red.
La incidencia y sus efectos en el servicio
La noche del 6 de octubre, un árbol y un talud cayeron sobre un tren en Vilanova i la Geltrú. Viajaba alrededor de un centenar de personas; no hubo heridos y los pasajeros fueron trasladados a otro convoy. La incidencia obligó a interrumpir temporalmente la circulación ferroviaria en la zona.
A primera hora del día siguiente, la línea R1 estaba sin trenes y no se garantizaba la prestación habitual de Rodalies. La dirección advirtió que los autobuses alternativos no tenían capacidad para sustituir toda la oferta ferroviaria afectada.
El desacuerdo sobre los informes de seguridad
SEMAF defendió que algunos tramos no ofrecían garantías suficientes y reclamó recibir por escrito los informes o certificados sobre el estado y la seguridad de la infraestructura antes de reanudar la circulación. El sindicato vinculó su postura a la falta de documentación sobre las comprobaciones realizadas tras las lluvias.
Adif y la dirección de Rodalies defendieron que la infraestructura era segura o que se habían aplicado los protocolos previstos. Playà sostuvo que se habían realizado revisiones y recorridos de prueba con trenes vacíos, y describió la situación como un conflicto laboral. La disputa se centraba también en qué informes debían entregarse y en qué momento podían darse por cumplidas las comprobaciones para recuperar el servicio.
Lluvias y antecedentes
La interrupción se produjo después de varios días de lluvias. La circulación se había suspendido preventivamente el sábado y la recuperación fue progresiva, mientras se revisaba la infraestructura y se efectuaban recorridos de prueba con trenes vacíos.
El debate sobre las garantías tenía como antecedente el accidente mortal de Gelida de enero de 2026, en el que murió un maquinista en prácticas. Tras aquel siniestro se realizaron inspecciones y recorridos de comprobación antes de reanudar el servicio.