El anuncio institucional y la orden de retirada
El portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, anunció en la mañana del martes 22 de septiembre de 2026, tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno, que la Ciudad iba a actuar contra la venta ambulante irregular y los problemas de ruido detectados en el asentamiento de la playa del Trampolín. Ramírez explicó que la Consejería de Presidencia y Gobernación se pondría en contacto con la Secretaría de Estado de Seguridad para solicitar la colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en actuaciones conjuntas con la Policía Local, según recogen El Pueblo de Ceuta y Noticias de Álava.
El portavoz reconoció que la intervención era «complicada» por la concentración de cientos de personas en el asentamiento y justificó la petición de apoyo ante la ausencia de un desalojo inmediato. Según explicó, un traslado previo a instalaciones habilitadas en el puerto no logró desalojar la playa, que volvía a concentrar incluso a más personas que antes. La Ciudad ya había comenzado a tramitar sanciones por infracciones medioambientales y por el uso indebido de espacios públicos contra algunas de las personas que entraron irregularmente en Ceuta, según la información de Noticias de Álava.
El operativo policial y la retirada de los puestos
Sobre las 20:00 horas, efectivos de la Policía Local se desplazaron al arenal del Trampolín. Según El Faro de Ceuta, el dispositivo contó con agentes de la Unidad de Intervención Rápida (UIR) que acudieron con tres furgones; el sindicato CSIF, citado por este medio, afirmó que la actuación se desarrolló exclusivamente con efectivos de la UIR y de Seguridad Ciudadana de la Policía Local, sin apoyo directo de Policía Nacional ni Guardia Civil. El Pueblo de Ceuta y la nota de Europa Press, replicada por Teleprensa y Siglo XXI, señalan en cambio que la Policía Local contó con el apoyo de agentes de la Policía Nacional, con varios furgones de ambos cuerpos en el entorno del asentamiento.
Los agentes comunicaron a los migrantes que disponían de una hora para desmantelar los puestos. Según las mismas fuentes, los vendedores comenzaron a recoger rápidamente la mercancía: mantas extendidas en el suelo usadas como expositores improvisados desaparecieron a toda velocidad, y los productos —entre ellos zapatos, barras de pan, productos de higiene y otros artículos— fueron introducidos apresuradamente en bolsas. El Faro de Ceuta añade que también se ofrecía comida preparada, carne, hamburguesas, pan, tabaco, ropa, calzado y carcasas para teléfonos móviles, y que la actividad se desarrollaba fuera de los cauces de un establecimiento comercial autorizado, sin las condiciones propias de un espacio habilitado para la venta de alimentos.
El Faro de Ceuta describe que la actuación se desarrolló sin incidentes, mientras los vendedores recogían sus pertenencias tras el aviso. Ceuta al Día, citando información de Ceuta TV, menciona momentos de tensión y el lanzamiento de piedras y otros objetos hacia los agentes, un extremo que no aparece en las demás cabeceras consultadas. CSIF, según El Faro de Ceuta, calificó la intervención como «impecable» y reclamó coordinación, efectivos suficientes y continuidad para evitar la reinstalación de los puestos.
Contexto del asentamiento y reacciones institucionales
El asentamiento del Trampolín permanece en esta zona del litoral tras la entrada masiva registrada en la frontera del Tarajal, según El Faro de Ceuta. Noticias de Álava sitúa el inicio de la crisis migratoria el pasado 31 de julio y señala que el asentamiento concentra a cientos de personas. Atlántico Diario, en su análisis de opinión, describe que los jóvenes acampados malviven en las playas y el área del puerto, y que su presencia ha alterado las rutinas de los vecinos, con quejas por ruidos y venta ambulante.
La Ciudad ha reclamado en repetidas ocasiones la colaboración del Estado para hacer cumplir las ordenanzas municipales. El portavoz Alejandro Ramírez subrayó que la Policía Local no detendrá a las personas del asentamiento, pero sí puede desalojar la venta ambulante, como se ha hecho en la zona de la Almadraba y otros espacios, según Noticias de Álava. CSIF, citado por El Faro de Ceuta, pidió a la Ciudad Autónoma y a la Delegación del Gobierno coordinación, efectivos suficientes y continuidad en las actuaciones para consolidar la recuperación de la normalidad en el Trampolín.
El trasfondo emocional de la convivencia en Ceuta es abordado por Diari de Terrassa en un artículo de opinión que reflexiona sobre la percepción de seguridad y la transformación del entorno urbano, aunque no aporta datos verificables sobre el operativo. Este texto se utiliza únicamente como contexto del clima social descrito por los vecinos, sin que sus afirmaciones se presenten como hechos confirmados.