Una protesta para reabrir la negociación
El lunes 26 de octubre, delegados de STEPV, CCOO y UGT que integraban la Junta de Personal Docente de València permanecieron en una sala de la Conselleria de Educación para reclamar que se retomaran las conversaciones sobre las reivindicaciones pendientes de la huelga indefinida del profesorado. La acción se produjo durante una reunión de la Junta de Personal, y los sindicatos la presentaron como una medida de presión ante la falta de respuesta, según denunciaron, a su propuesta de calendario negociador.
La reunión con la consellera Carmen Ortí que estaba prevista para el 21 de octubre había sido aplazada por la dana Adam. Los representantes sindicales también señalaron que el calendario presentado por la Conselleria el 6 de octubre no incluía de forma explícita los asuntos pendientes de la huelga y que seguían sin recibir una nueva convocatoria para abordarlos.
La convocatoria puso fin al encierro
Durante la protesta, responsables de la Conselleria propusieron una nueva reunión con Ortí para el 2 de noviembre a las 9.00. Los delegados dieron por terminada la acción después de recibir esa convocatoria. El encuentro previsto para la semana anterior había quedado aplazado; la nueva cita abrió una vía para continuar el diálogo, pero no supuso por sí misma un acuerdo sobre las reivindicaciones.
La Conselleria afirmó que la reunión estaría abierta a todos los sindicatos que quisieran participar. El departamento también sostuvo que STEPV, CCOO y UGT habían pedido que el encuentro fuera solo con ellos y que se excluyera a ANPE y CSIF. Esa versión sobre la petición sindical fue atribuida a la Conselleria.
El departamento defendió que había planteado un calendario de 47 mesas de negociación para el curso 2026-2027 y que ese marco permitía tratar las demandas sindicales. Los sindicatos, por su parte, reclamaban abordar específicamente los asuntos pendientes de la huelga.
Las demandas pendientes y una huelga suspendida
Entre los asuntos que los sindicatos pidieron negociar figuran las condiciones laborales y salariales del profesorado, la reducción de las ratios por aula, plantillas suficientes y mejoras en las infraestructuras educativas. Los representantes sindicales describieron la huelga indefinida como suspendida, no cerrada, y advirtieron de que podrían retomarla; esa advertencia no significa que la huelga se reanudara tras el encierro.
El conflicto se arrastraba desde la huelga iniciada en mayo. Las fuentes consultadas señalan que se había alcanzado un acuerdo sobre burocracia, mientras otros asuntos seguían pendientes de negociación. La cita anunciada para noviembre debía servir para reabrir el intercambio entre la Conselleria y las organizaciones sindicales, sin que la convocatoria anticipase el resultado de esas conversaciones.