Una borrasca atlántica y un pronóstico todavía incierto
En una nota emitida el jueves 5 de noviembre de 2026, la Agencia Estatal de Meteorología indicó que una borrasca situada en el Atlántico se profundizaría al oeste de las Azores y permanecería allí inicialmente. Al comienzo de la semana siguiente, el sistema se aproximaría al noroeste peninsular y sus frentes afectarían a la Península y Canarias.
AEMET previó chubascos fuertes o muy fuertes, persistentes y con tormenta, además de rachas muy fuertes y temporal marítimo en el oeste peninsular. El organismo señaló que la posición exacta del sistema aún impedía precisar qué zonas recibirían los mayores acumulados; por tanto, las áreas citadas son previsiones y no registros de lluvia observada.
El calendario previsto: primero Canarias y Galicia
Para el viernes 6 de noviembre, la previsión apuntaba a precipitaciones fuertes en el oeste de Canarias, localmente fuertes en La Palma, sin descartar otras islas occidentales. Al final de esa jornada, el primer frente entraría por el noroeste peninsular y podría dejar chubascos localmente fuertes en el oeste de Galicia, con rachas muy fuertes en zonas altas gallegas y la cordillera Cantábrica.
Al final del sábado se esperaban nuevos chubascos fuertes o muy fuertes en el oeste de Canarias, acompañados de tormenta. Según el pronóstico, se extenderían durante el domingo al resto del archipiélago. La evolución podía variar, por lo que AEMET recomendó seguir sus actualizaciones y avisos.
Frentes en el oeste peninsular y riesgos asociados
Entre el domingo 8 y el martes 10, AEMET esperaba la entrada de varios frentes por el oeste de la Península, con chubascos fuertes o muy fuertes, tormentas y viento del sur o suroeste con rachas muy fuertes en el oeste de Galicia y zonas altas. Los acumulados más importantes podían concentrarse en áreas favorables a los vientos ábregos: la vertiente atlántica de Galicia, Gredos, Extremadura y el suroeste de Andalucía. También podían darse precipitaciones más dispersas y ocasionales en las vertientes cantábrica y mediterránea.
El aviso contemplaba posibles inundaciones locales en zonas bajas y crecidas de ríos. AEMET también consideró probable que las lluvias persistentes alcanzaran lugares afectados recientemente por incendios estivales; esto era un riesgo previsto, no una constatación de daños causados por el episodio.
El temporal marítimo afectaría a Canarias al final del sábado y el domingo. Desde el domingo, la previsión incluía la costa occidental de Galicia, con olas de 5 a 6 metros, y Andalucía occidental, con olas cercanas a 4 metros. A partir del miércoles 11 se esperaba una pérdida de intensidad de las precipitaciones, aunque el organismo no descartaba que continuaran algunos chubascos fuertes en la Península y Canarias.