La inestabilidad aumentaría desde el sábado
El episodio previsto para el fin de semana estaría asociado al descuelgue y aislamiento de una dana al norte de la Península. A partir del sábado 17 aumentaría la inestabilidad, mientras un flujo húmedo del este y nordeste afectaría al área mediterránea peninsular y a Baleares.
Para el sábado se esperan chubascos tormentosos por la tarde en la mitad sur peninsular, localmente fuertes en el tercio suroriental. También podrían producirse precipitaciones en el este de Cataluña, donde podrían ser localmente fuertes o muy fuertes y persistentes. La entrada de un frente frío favorecería un descenso generalizado de las temperaturas.
Domingo y lunes, las jornadas más adversas
El domingo 18 y el lunes 19 serían los días más adversos del episodio. Para el domingo se prevén chubascos generalizados en la mitad suroriental peninsular, localmente fuertes, muy fuertes o incluso torrenciales y persistentes en zonas litorales y prelitorales mediterráneas y en Baleares.
El escenario señalado como más probable sitúa posibles acumulaciones mayores en el este de Cataluña, al norte del cabo de La Nao, en los litorales de Alicante y Murcia, en la Costa del Sol y en las islas Pitiusas. El lunes, los máximos podrían continuar en torno al cabo de La Nao y la Costa del Sol y extenderse al sur y al extremo oriental de Cataluña, así como al resto de Baleares.
Durante el episodio podrían recogerse entre 150 y 250 milímetros en pocas horas en algunas de estas zonas, sin descartar cantidades superiores en áreas especialmente favorecidas. Se trata de una estimación: el pronóstico no permite determinar con precisión qué localidades recibirían esos acumulados.
Posibles efectos y límites del pronóstico
Las precipitaciones intensas podrían provocar inundaciones locales, especialmente en zonas bajas, y crecidas repentinas en arroyos y ramblas. El riesgo podría ser mayor en lugares con suelos ya saturados por lluvias anteriores. El episodio también podría venir acompañado de intervalos de viento fuerte y temporal marítimo en los litorales de Baleares y el norte de Cataluña.
La posición final de la dana y la dirección de los vientos en superficie generan incertidumbre sobre la distribución y la cuantía de las precipitaciones. Desde el martes 20, la inestabilidad tendería a disminuir y quedaría más restringida a zonas litorales y prelitorales del extremo nororiental peninsular, aunque la evolución podría modificar ese escenario.