Según la presentación de MOSO® Bamboo, en una zona boscosa del sur de los Países Bajos, donde la naturaleza forma parte del día a día de los niños, la nueva guardería Mowgli propone una arquitectura pensada para descubrir, jugar y crecer en contacto con el entorno. El edificio, diseñado por Natrufied Architecture, parte de la idea de trasladar al espacio construido la conexión con la naturaleza que define su ubicación. Para ello, el proyecto apuesta por una construcción biobasada y por materiales naturales, entre ellos las soluciones de bambú de MOSO® Bamboo, que MOSO® Bamboo presenta como innovadoras, sostenibles y de alto rendimiento. La compañía se describe como líder en el desarrollo de productos de bambú con esas características.
MOSO® Bamboo atribuye a la guardería Mowgli un doble objetivo: crear un entorno saludable y estimulante para los niños y, al mismo tiempo, demostrar que es posible reducir la dependencia de materias primas convencionales mediante una selección más responsable de los materiales de construcción. Según la presentación del proyecto, el edificio se integra en el entorno boscoso y convierte la arquitectura en parte de la experiencia de juego.
Una arquitectura inspirada en las casas del árbol
Según la presentación del proyecto, el concepto desarrollado por Natrufied Architecture parte de una estrecha relación entre naturaleza y construcción. MOSO® Bamboo describe al estudio como conocido por sus proyectos inspirados en el entorno natural y señala que quiso trasladar a Mowgli el carácter aventurero de las casas del árbol, capaces de despertar la curiosidad tanto de los niños como de los adultos.
La presentación de MOSO® Bamboo explica que los contornos del edificio y su configuración en diferentes niveles generan una sensación de movimiento y descubrimiento. Las distintas plantas invitan a explorar el espacio, mientras que la construcción mantiene una relación visual y material con el paisaje boscoso que la rodea. En la planta baja, los más pequeños encuentran un espacio protegido y acogedor, mientras que los niveles superiores ofrecen nuevas posibilidades para correr, jugar y descubrir, tanto en el interior como al aire libre. Según la presentación, esta concepción arquitectónica requería materiales capaces de acompañar esa relación con la naturaleza también desde el punto de vista constructivo. Por recomendación de los arquitectos, se incorporó bambú de MOSO® Bamboo al revestimiento de la fachada y a las superficies exteriores.
"En un edificio destinado a los niños, la elección de los materiales adquiere una dimensión especialmente importante. No se trata únicamente de que sean resistentes o duraderos, sino de que contribuyan a crear espacios saludables y coherentes con el entorno. En Mowgli, el bambú permite combinar estas prestaciones con una arquitectura que busca mantener una conexión muy directa con la naturaleza", explica Edwin van Houten, Sales Manager de MOSO® Bamboo en Benelux.
El bambú como alternativa para una construcción biobasada
Según MOSO® Bamboo, la elección del bambú responde a la voluntad del equipo de Mowgli de desarrollar un edificio basado, en la medida de lo posible, en materiales de origen biológico. La compañía presenta sus productos como una alternativa a determinadas aplicaciones tradicionalmente resueltas con madera, especialmente en espacios exteriores que requieren elevados niveles de resistencia y estabilidad. MOSO® Bamboo indica que los productos utilizados en Mowgli cuentan con diferentes certificaciones medioambientales, entre ellas FSC® y QNG-ready, que, según la empresa, respaldan el enfoque del proyecto hacia un uso más responsable de los recursos.
MOSO® Bamboo explica que una de las particularidades de sus productos es que su comportamiento se consigue mediante un proceso de transformación específico. Según la compañía, el bambú se somete a un tratamiento térmico a 200 °C y, posteriormente, a un proceso de alta densificación de las tiras, que permite obtener un material estable, resistente y duradero, con una tonalidad marrón natural. La empresa afirma que esta transformación hace posible utilizar el bambú en aplicaciones exteriores sin recurrir a tratamientos químicos con fungicidas. Según la presentación del proyecto, esta característica fue uno de los factores considerados al elegir el material para Mowgli, donde la creación de un entorno saludable para los niños constituye una de las prioridades.
Resistencia para espacios concebidos para jugar
Según la información del proyecto difundida por MOSO® Bamboo, los materiales exteriores debían responder a las exigencias propias de una guardería: superficies sometidas a un uso intensivo, contacto continuo con el exterior y necesidad de mantener buenas prestaciones a lo largo del tiempo. MOSO® Bamboo afirma que las soluciones empleadas en Mowgli alcanzan la clase de durabilidad más alta y cuentan con las clases europeas de reacción al fuego Bfl-s1 y B-s1-d0, según la aplicación. La compañía añade que las tablas de terraza no requieren tratamientos posteriores ni un mantenimiento regular específico.
Según los datos aportados por MOSO® Bamboo para el proyecto, Mowgli incorpora aproximadamente 300 m² de productos de bambú: unos 170 m² de elementos de fachada Bamboo X-treme, en un tono marrón oscuro, y cerca de 130 m² de tablas de terraza de la misma gama, utilizadas para crear una terraza perimetral alrededor del edificio.
"Uno de los aspectos más interesantes de Mowgli es que el material no se ha incorporado únicamente por sus prestaciones técnicas. Forma parte de una concepción arquitectónica más amplia, en la que naturaleza, bienestar y construcción están estrechamente relacionados. El bambú nos permite responder a las exigencias de un espacio exterior de uso intensivo y, al mismo tiempo, mantener esa expresión natural que buscaba el proyecto", añade van Houten.
Una materia prima de rápido crecimiento
MOSO® Bamboo destaca las características del bambú como material de construcción y su incorporación a proyectos que buscan reducir el impacto asociado al uso de materias primas convencionales. Según los datos aportados por la compañía para Mowgli, en los aproximadamente 300 m² de soluciones MOSO® Bamboo utilizados en el proyecto se almacenan 9.377,94 kg de CO₂. MOSO® Bamboo señala que una de las particularidades del bambú es su elevada productividad y que, según los datos aportados para el proyecto, determinadas especies pueden producir entre dos y tres veces más material por hectárea y año que algunas maderas de crecimiento rápido.
Según la información aportada por MOSO® Bamboo, el bambú se aprovecha sin necesidad de talar la planta completa. La compañía indica que los tallos que todavía no han alcanzado la madurez permanecen en el terreno y continúan creciendo, produciendo oxígeno y absorbiendo CO₂.
En la presentación de MOSO® Bamboo, estas características se integran en una estrategia arquitectónica que va más allá de la elección puntual de un material. El proyecto plantea cómo la arquitectura puede contribuir a generar espacios más próximos a la naturaleza y, al mismo tiempo, explorar nuevas formas de utilizar los recursos disponibles. MOSO® Bamboo presenta la guardería como un ejemplo de cómo la construcción biobasada puede combinar diseño, funcionalidad y responsabilidad en un mismo proyecto, trasladando al edificio los valores que forman parte de su razón de ser: un lugar para jugar, descubrir y crecer en contacto con la naturaleza.