Una nueva oleada tras las alertas del martes
El jueves 5 de noviembre de 2026 se registró una nueva oleada de amenazas de bomba contra vuelos y operaciones aeroportuarias en distintos países europeos. La jornada llegó dos días después de que otros siete vuelos recibieran avisos similares, lo que había llevado a activar dispositivos de seguridad en varios aeropuertos.
Los recuentos publicados para el jueves no coinciden: algunas estimaciones cuentan aeronaves en vuelo, mientras que otras incluyen también avisos en tierra. Por esa diferencia de alcance, no puede establecerse aquí una cifra única de afectados. Las autoridades tampoco habían determinado si todas las amenazas estaban relacionadas ni quién podía estar detrás de ellas.
Desvío del vuelo de Aer Lingus a Évreux
El vuelo EI402 de Aer Lingus, que cubría la ruta entre Dublín y Roma, fue desviado el 5 de noviembre a la base aérea de Évreux, en Francia, después de recibirse una alerta de bomba. La aeronave, un Airbus A320, aterrizó sin incidentes.
A bordo viajaban 151 pasajeros y seis miembros de la tripulación. Tras el aterrizaje se activaron los procedimientos de seguridad y se realizaron comprobaciones en el avión. Las fuentes describen la llegada segura y las inspecciones, pero no aportan un resultado común y concluyente de todas las comprobaciones.
Avisos en vuelos con destino a Bulgaria
Tres vuelos de Ryanair con destino a Bulgaria y procedentes de Madrid, Londres y Copenhague recibieron avisos de bomba. Los vuelos desde Madrid y Copenhague aterrizaron en el aeropuerto de Sofía; el procedente de Londres fue desviado a Plovdiv.
Las autoridades búlgaras informaron de inspecciones en los tres aviones y de que no se encontraron artefactos explosivos. En los aeropuertos se aplicaron medidas de seguridad, incluida la revisión de las aeronaves y del equipaje.
Inspecciones en Praga y alertas en Madrid-Barajas
La Policía de República Checa recibió avisos sobre cuatro aeronaves con destino a Praga y activó los protocolos de seguridad. Tras el aterrizaje, unidades especializadas inspeccionaron los aviones y no encontraron objetos sospechosos. Las medidas extraordinarias fueron retiradas y la investigación quedó a cargo de la Agencia Nacional contra el Terrorismo, el Extremismo y la Ciberdelincuencia checa.
En Madrid-Barajas, personal de seguridad gestionó alertas sobre vuelos de Air Europa e Iberia. La información disponible detalla dos vuelos de Air Europa con destino a París que regresaron a sus posiciones de estacionamiento, además de dos vuelos de Iberia procedentes de Roma y Milán que aterrizaron con normalidad. La Guardia Civil inspeccionó aviones y equipajes y descartó la amenaza. Los recuentos generales de alertas en el aeropuerto difieren, por lo que no se fija un total.
La relación entre las amenazas seguía sin determinarse
El comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, afirmó que todavía era demasiado pronto para determinar si las amenazas registradas en distintos vuelos estaban relacionadas entre sí. También indicó que la Comisión Europea seguía la situación en contacto con los Estados miembros afectados y con la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea, y pidió cooperación entre autoridades, aeropuertos, aerolíneas y fuerzas de seguridad.
En el momento de las informaciones recogidas, las autoridades nacionales no habían señalado una autoría ni confirmado que todos los avisos tuvieran un origen común.