Una despedida dos semanas después del funeral del rey Harald
La iglesia de Ris, en Oslo, ha acogido este miércoles 23 de septiembre el funeral de la princesa Astrid de Noruega, hermana mayor del rey Harald V, fallecida el 11 de septiembre a los 94 años. La ceremonia ha comenzado a la una de la tarde y ha sido oficiada por el párroco Paul Erik Wirgenes y la obispa de Oslo, Sunniva Gylver. El féretro ha permanecido custodiado por dos guardias y cubierto con la bandera de Noruega.
La despedida llega dos semanas después del funeral de Estado del rey Harald V, fallecido el 28 de agosto, y doce días después de la muerte de la propia Astrid. La princesa, que durante catorce años ejerció de primera dama del país tras la muerte de su madre, la princesa Märtha, había tenido su última aparición pública precisamente en el funeral de su hermano. Las banderas ondeaban a media asta en el Palacio Real de Oslo.
A diferencia del funeral de Estado del monarca, el de la princesa Astrid no ha tenido ese rango formal, si bien el Gobierno y la Casa Real acordaron honores oficiales y el Estado ha financiado la ceremonia, según han publicado varios medios. No se instalaron pantallas gigantes en los alrededores del templo, pero las puertas de la iglesia permanecieron abiertas al público desde primera hora de la mañana.
Los reyes Haakon VIII y Mette-Marit encabezan la familia real
El nuevo rey de Noruega, Haakon VIII, de 53 años, ha presidido la ceremonia acompañado de su esposa, la reina Mette-Marit, también de 53 años, en la que ha sido la primera aparición pública de la reina tras el funeral del rey Harald. Sus problemas de salud le habían impedido asistir incluso a la jura de la Constitución de su marido como nuevo monarca. Junto a ellos han acudido la princesa heredera Ingrid Alexandra, de 22 años, y la reina Sonia, de 89 años, viuda de Harald V.
También han estado presentes la princesa Marta Luisa de Noruega, el esposo de esta, Durek Verrett, y las tres hijas de Marta Luisa: Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Tallulah Behn. La princesa y su familia fueron de los primeros en tomar asiento en el templo. Los cinco hijos de la princesa Astrid, Cathrine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl-Christian Ferner, así como sus nietos, han acompañado a la familia.
Tras la ceremonia, el rey Haakon y los cinco hijos de la princesa sacaron el féretro de la iglesia y lo trasladaron hasta el coche fúnebre. En los jardines que rodean el templo se encuentra la tumba de su marido, el empresario Johan Martin Ferner, fallecido en 2015.
Ausencias notables y representación de otras monarquías
No han estado presentes el príncipe Sverre Magnus, de 20 años, que había comenzado esta semana sus estudios de Dirección y Administración de Empresas en Lisboa, ni Marius Borg Høiby, primogénito de la reina Mette-Marit. La abogada de la Policía Oda Karterud ha confirmado que no se recibió ninguna solicitud para que Marius Borg pudiera asistir. Según medios noruegos, se encuentra bajo arresto domiciliario en el palacio de Skaugum, donde cumple condena de cuatro años de prisión por dos violaciones y otros delitos, a la espera de un nuevo juicio previsto para febrero de 2027 tras haber sido admitido su recurso.
Pese a su ausencia, el nombre de Marius Borg figuraba en una de las coronas de flores depositadas ante el altar, con la banda que rezaba: «Haakon, Mette-Marit, Ingrid, Magnus y Marius». La Casa Real noruega se despidió de la princesa en sus redes sociales, recordando que apoyó a la Corona bajo cuatro monarcas: Haakon VII, Olav V, Harald V y Haakon VIII, y que el Gobierno le concedió una pensión honoraria en su 70 cumpleaños en 2002.
Entre los representantes de otras casas reales han acudido la princesa heredera Victoria de Suecia, que se sentó junto a Marta Luisa, y los príncipes Astrid y Lorenz de Bélgica. También se ha depositado una corona procedente del palacio de Buckingham y de la princesa Ana, con el mensaje «With love and happy memories». La ceremonia incluyó actuaciones de la cantante Sissel Kyrkjebø, que interpretó entre otras piezas «You Raise Me Up», y del coro infantil Sølvguttene, según ha publicado un medio noruego.