Una despedida íntima en Valderrubio
Rafael Amargo ha dado este domingo el último adiós a su padre, Florentino García, en Valderrubio (Granada). La ceremonia, celebrada en la más estricta intimidad, reunió a familiares, amigos y numerosos vecinos de la localidad que quisieron acompañar al bailaor en un día especialmente difícil. El velatorio comenzó a las 12:00 horas en el tanatorio de Valderrubio, hasta donde se acercaron allegados y residentes que conocían a la familia.
A las 18:00 horas, los asistentes se trasladaron a la iglesia de Nuestra Señora de la Purificación, donde se ofició la misa funeral antes del entierro en el cementerio de la localidad. Rafael Amargo, visiblemente afectado y en algunos momentos apoyado por familiares, acompañó el féretro durante todo el recorrido. Junto a él estuvieron su madre, su hermano Miguel Ángel, su esposa Luciana Bonn y su hijo León, entre otros familiares y amigos.
La jornada estuvo marcada por gestos de cariño y muestras de condolencia. El alcalde de Valderrubio, Antonio García, quiso estar presente para trasladar personalmente sus condolencias a la familia. Durante la ceremonia, se vivieron momentos de gran emoción, como el abrazo del bailaor al féretro de su padre y la recitación de un poema en su memoria, según relataron fuentes cercanas al entorno del artista.
El mensaje de despedida y el apoyo familiar
Horas antes de la ceremonia, Rafael Amargo compartió en redes sociales una emotiva despedida a su padre. Acompañado de una fotografía en la que ambos aparecen cogidos de la mano, el bailaor escribió: «Y tú me apretaste la mano más fuerte que yo». En el texto, recordaba la complicidad que mantenían y agradecía el apoyo constante de su padre, a quien describió como uno de sus pilares fundamentales.
Amargo también mencionó los mensajes diarios que su padre le enviaba durante los últimos cinco años: «Buenos días, hijo» y «Buenas noches, hijo». «Tardé como un año en darme cuenta, ¿qué padre hace eso?», añadió. Estas palabras reflejan la estrecha relación entre ambos, que se mantuvo incluso en los momentos más complicados de la vida pública del artista.
El fallecimiento se produjo tras una larga enfermedad. La figura de Florentino García fue esencial en la trayectoria del bailaor, tanto en lo personal como en lo artístico. Junto a su esposa, Antoñita, estuvo presente desde los primeros pasos de la carrera de Amargo, e incluso llegó a ejercer labores de producción en algunos de sus espectáculos. La familia ha sido un soporte clave para el artista, especialmente en los últimos años.
Emoción y presencia vecinal en el último adiós
La localidad de Valderrubio se volcó con la familia durante toda la jornada. Numerosos vecinos se acercaron al tanatorio y a la iglesia para mostrar su cariño a Rafael Amargo y a sus seres queridos. Florentino García era una persona muy querida en el municipio, donde la familia mantiene profundas raíces y vínculos desde hace décadas.
Uno de los momentos más emotivos se produjo durante el entierro, cuando sonó la canción «Vino amargo», de Rafael Farina, por deseo de los hijos del fallecido. La música del cantaor salmantino acompañó los últimos instantes de la ceremonia, en un gesto que quiso recordar una de las grandes pasiones de Florentino. El bailaor, visiblemente conmovido, recibió el apoyo constante de sus allegados.
El funeral se desarrolló en un clima de recogimiento y respeto. Además de la familia más directa, estuvieron presentes amigos personales y profesionales del mundo de la danza y el espectáculo. Las muestras de afecto se extendieron también a través de las redes sociales, donde numerosas figuras públicas expresaron sus condolencias a Rafael Amargo.