Freedom24 señala que el Super El Niño podría provocar nuevas perturbaciones en los mercados mundiales de materias primas en 2027, con posibles efectos sobre la producción agrícola, los precios de los alimentos y la inflación mundial.
La actualización de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), publicada el 8 de octubre, sitúa la anomalía de temperatura en la región Niño-3.4 en +2,1 °C. Según esa actualización, la probabilidad de que se produzca un episodio de El Niño fuerte o muy fuerte entre enero y marzo de 2027 supera el 83%.
El análisis cita al Banco Central Europeo (BCE), según el cual los episodios históricamente fuertes de El Niño se han asociado a un aumento de aproximadamente el 9% en los precios mundiales de las materias primas alimentarias en el momento de mayor impacto, que puede producirse hasta 16 meses después del inicio del fenómeno.
Freedom24 indica que, para los inversores, la clave está en determinar cuánto de ese impacto ya está descontado por los mercados.
«Llevamos meses hablando de este El Niño, y ahí está justo el problema para el inversor: el dato del BCE —un episodio fuerte encarece los alimentos alrededor de un 9% en el pico— ya lo maneja cualquier mesa de futuros. La operación no es acertar el clima; es acertar si la cosecha real será peor de lo que el precio ya asume. Se puede acertar con el clima y no ganar un euro», explica Pedro Santa Cruz, director de Freedom24 Iberia, S.L. (agente vinculado de Freedom Finance Europe Ltd. en España).
Azúcar, aceite de palma, cacao y café, entre los más expuestos
Freedom24 destaca los riesgos para la producción de azúcar en India, Tailandia y Brasil. A principios de esta semana, el azúcar cotizaba a unos 20,7 centavos de dólar por libra, un 31% más que hace un año. StoneX prevé un déficit mundial de aproximadamente 900.000 toneladas en la campaña 2026/27.
En cuanto al aceite de palma, Indonesia prevé una caída del 3% de la producción en 2027 y una posible reducción del 15% de las exportaciones. Para el cacao, StoneX estima descensos de la producción del 11% en Costa de Marfil y del 13% en Ghana durante la campaña 2026/27.
El café también afronta riesgos para la producción de robusta en Vietnam e Indonesia y de arábica en Brasil. El arroz figura asimismo entre los productos sensibles a las alteraciones meteorológicas asociadas a El Niño, según el análisis.
Freedom24 identifica también la harina de pescado como un mercado vulnerable. En Perú, la primera temporada de pesca se suspendió en junio y la segunda se canceló en octubre, mientras que la biomasa de anchoveta se sitúa aproximadamente un 23% por debajo de la media a largo plazo. El país representa habitualmente hasta el 20% de la producción mundial de harina y aceite de pescado. En mayo de 2026, la harina de pescado de alta calidad peruana alcanzó unos 2.500 dólares por tonelada, frente a los 1.400 dólares de un año antes.
Las tensiones geopolíticas agravan los riesgos para la energía y los cereales
El análisis sostiene que los conflictos geopolíticos también condicionan la evolución de los mercados agrícolas. El trigo negociado en Chicago cotiza aproximadamente un 31% por encima del nivel de hace un año, en un contexto de perturbaciones en el mar Negro.
Según Freedom24, la guerra en Irán ha llevado al petróleo Brent a alcanzar máximos históricos, mientras que el suministro de gas natural licuado procedente de Oriente Medio continúa afectado. Estas perturbaciones también amenazan el abastecimiento de fertilizantes y podrían aumentar los costes de producción y transporte.
En el mercado energético, las perspectivas divergen según la región. El análisis apunta que un invierno más suave podría reducir la demanda de gas natural en Estados Unidos. En Europa, sin embargo, los precios siguen presionados por las dificultades de suministro de GNL. A mediados de octubre, el gas natural en el mercado TTF alcanzó unos 86 euros por MWh, mientras que las reservas de gas de la Unión Europea se situaban en torno al 74% de su capacidad.
Riesgos para la inflación en 2027
Freedom24 advierte de que la combinación del Super El Niño, el encarecimiento de la energía y las tensiones geopolíticas podría intensificar las presiones inflacionistas. JPMorgan estima que un Super El Niño podría añadir alrededor de 0,7 puntos porcentuales a la inflación alimentaria mundial. Si coincide con un choque energético, el impacto podría alcanzar entre 1,3 y 1,5 puntos porcentuales.
Según el análisis, el efecto final dependerá de la intensidad del fenómeno, los daños en las cosechas y la evolución de los conflictos. Una parte significativa de las consecuencias económicas podría hacerse más visible a lo largo de 2027.
«Si El Niño encarece los alimentos en 2027, subir los tipos no hará llover en Indonesia. El BCE, como mucho, decide quién paga la factura: si mira hacia otro lado, el ahorrador y el asalariado, vía inflación; si defiende el objetivo —como hizo en 2022—, quien tiene hipoteca variable, vía tipos», añade Pedro Santa Cruz.
En definitiva, Freedom24 señala que el impacto de El Niño variará según la materia prima y la región. Para los inversores, la clave será comparar los efectos reales sobre la oferta con las expectativas que los mercados ya han incorporado a los precios.