Tres fórmulas para coordinar las listas
El 26 de octubre de 2026, el Partido Popular y Vox anunciaron un acuerdo para coordinar parte de sus candidaturas al Senado de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. El pacto afectó a 23 circunscripciones y mantuvo separadas las siglas de ambos partidos: no estableció una candidatura conjunta única.
Vox no presentó candidatura propia en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares. En esas seis circunscripciones, el PP incluiría en su lista a un candidato independiente propuesto por Vox. Por su parte, el PP no presentaría candidatura al Senado en Guipúzcoa, Girona y Tarragona.
En otras catorce provincias, Vox presentaría un único candidato: Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén. En las 23 provincias restantes, ambos partidos concurrirían con normalidad, según los términos anunciados.
La razón del PP para retirarse en tres circunscripciones
El PP justificó que no presentaría candidatura al Senado en Guipúzcoa, Girona y Tarragona por su trayectoria de falta de representación en esas circunscripciones. Tellado señaló que el partido llevaba años sin obtener senador en Guipúzcoa y que no había conseguido representación en Girona y Tarragona; el periodo concreto referido a Guipúzcoa no es uniforme en las fuentes.
En las catorce provincias donde Vox presentaría un solo candidato, el PP mantendría sus tres nombres. El secretario general del PP, Miguel Tellado, explicó que el elector podría marcar al candidato de Vox y, además, hasta dos candidatos del PP; los votantes del PP podrían escoger a los tres nombres de su partido.
Alcance y objetivos declarados
La coordinación se limitó a la Cámara Alta. El acuerdo no modificó las candidaturas al Congreso y, en las seis circunscripciones donde Vox no presentó lista propia al Senado, el PP incorporaría al candidato independiente propuesto por esa formación.
Los responsables de ambas formaciones presentaron el pacto como una forma de coordinar el voto en el Senado frente a la candidatura conjunta de fuerzas de izquierda. Tellado lo describió como una colaboración entre partidos que conservaban sus propias siglas; Ignacio Garriga, secretario general de Vox, defendió la decisión como un gesto de responsabilidad.
La negociación se cerró el día en que vencía el plazo para registrar las candidaturas. El acuerdo organizó quién presentaría candidatos y dónde, pero no garantizaba un resultado electoral ni una mayoría determinada. Los objetivos políticos expresados por sus promotores deben distinguirse de los efectos que finalmente produjeran las urnas.