Bravocomunicacion presenta a Adur Arrieta como representante de Hondarribia en el XVIII Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales. Según la nota, el cocinero de Tatapas Gastroteka llevará a Valencia de Alcántara 'Entre redes y trigales', la creación con la que obtuvo el título de Mejor Pintxo Medieval de su ciudad. El comunicado describe la propuesta como una manera de descubrir, en un solo bocado, el vínculo de Arrieta con el Cantábrico y su forma de entender la cocina.
Bravocomunicacion informa de que la final se celebra del 23 al 25 de octubre y reúne a representantes de las localidades de la Red de Ciudades y Villas Medievales. Según el comunicado, para Arrieta será también un reencuentro con compañeros con los que ha compartido fogones, conversaciones y experiencias en anteriores ediciones. La nota presenta la cita como una oportunidad para llevar la gastronomía de Hondarribia hasta Extremadura y seguir aprendiendo de otros territorios.
Según la descripción de Bravocomunicacion, 'Entre redes y trigales' tiene como base un risotto de trigo sarraceno con puerro y hongos, ligado con mantequilla y caldo de ave. Sobre él descansa una pieza elaborada con la carne situada encima de la ventresca, junto a la aleta del atún: un corte que el cocinero describe como su 'chuleta'. La propuesta se completa con una demi-glace preparada con el espinazo del propio pescado y vino tinto, aceite de trufa y ralladura de limón.
Bravocomunicacion cuenta que la idea surgió durante el despiece de un gran atún adquirido al comienzo de la temporada. Al trabajar aquella zona del pescado, Arrieta encontró una carne que, a su juicio, merecía convertirse en protagonista. La nota señala que el recuerdo de una elaboración con trigo sarraceno que había probado durante un viaje a Argentina completó la inspiración.
"La fusión de los sabores sí está en mi mente y yo entiendo que van a fusionar", explica Arrieta, según recoge el comunicado. Bravocomunicacion describe su cocina como una combinación de esa intuición y la curiosidad por los productos y las técnicas que descubre cuando viaja.
Bravocomunicacion señala que el pintxo juega también con las expectativas del comensal: su aspecto recuerda a una carrillera, pero el primer bocado revela el atún. Según la descripción de la nota, los hongos y el puerro suavizan el conjunto, la trufa aporta un matiz aromático y el limón introduce frescura. El comunicado añade que la presentación en un recipiente de barro refuerza el vínculo con la temática medieval y recupera un material tradicional que forma parte de la memoria de la cocina.
Hondarribia, patrimonio que también se saborea
Bravocomunicacion vincula la propuesta de Arrieta con una ciudad en la que, según la nota, el patrimonio y la gastronomía acompañan al visitante. El comunicado indica que el casco histórico conserva su trazado medieval, calles adoquinadas y un recinto amurallado al que se accede por las puertas de Santa María y San Nicolás. También cita la calle Mayor, la iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano y la Plaza de Armas, junto al castillo de Carlos V, como lugares para recorrer esa historia a pie. A esa dimensión monumental, añade la nota, se suma la identidad de una ciudad de pescadores, donde el producto local y la creatividad de sus cocineros han convertido el pintxo en una de sus señas gastronómicas. Según Bravocomunicacion, la visita puede prolongarse entre barras, restaurantes y terrazas, con distintas maneras de acercarse a la cocina del territorio.
Arrieta reivindica, según Bravocomunicacion, el papel del casco histórico en ese recorrido gastronómico. La nota señala que desde Tatapas participa en el esfuerzo por atraer al visitante también hacia la parte vieja, complementando el atractivo de la Marina. Para el cocinero, según el comunicado, representar a Hondarribia significa mostrar una cocina y animar a descubrir el lugar del que procede.
Bravocomunicacion recoge que ganar el concurso local tiene para Arrieta un valor especial por la calidad y la constancia de sus compañeros. "Al final es torear en una plaza mayor", resume. Según el cocinero, la exigencia de competir con cocineros que vuelven a presentarse año tras año convierte cada edición en un estímulo para seguir creciendo.
Una competición que crea amistades
El Concurso Medieval ocupa un lugar importante en la trayectoria de Tatapas, según relata Arrieta en el comunicado. "El pistoletazo de salida fue el concurso medieval y desde entonces le tengo un cariño especial", recuerda. Bravocomunicacion añade que su vinculación con el certamen se mantiene más allá de los resultados, por lo que aporta a su trabajo y por las relaciones que nacen alrededor de él.
Arrieta distingue, según recoge Bravocomunicacion, una vertiente gastronómica, ligada a viajar, conocer y aprender, y otra humana. La nota cuenta que las finales de Estella-Lizarra y Marvão le han permitido hacer amigos y comprobar cuánto comparten profesionales que trabajan en localidades diferentes.
El comunicado relata que el reencuentro en Marvão fue una alegría para Arrieta y dejó entre los participantes el deseo de verse más a menudo. Ahora, según Bravocomunicacion, Valencia de Alcántara ofrece una nueva ocasión para compartir experiencias con participantes conocidos y con quienes se incorporan a esta edición. La nota destaca esa camaradería como parte del atractivo de un concurso en el que la competición convive con el intercambio de ideas.
Bravocomunicacion informa de que el XVIII Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales se celebra del 23 al 25 de octubre en Valencia de Alcántara (Cáceres). Según el comunicado, los cocineros deben elaborar sus propuestas exclusivamente con ingredientes existentes en la Península Ibérica durante la Edad Media, sin productos llegados de América como el tomate, la patata o el maíz.
La competición tiene lugar el sábado 24 de octubre, a partir de las 17.00 horas, en la Casa de la Cultura, y el fallo está previsto para las 20.00 horas, según la información de Bravocomunicacion. La nota indica que un jurado formado por tres profesionales valorará la presentación, el sabor, la elaboración y la originalidad.
Además, según el comunicado, vecinos y visitantes pueden probar las creaciones durante el sábado 24 y el domingo 25 en una Ruta del Pincho Medieval, con establecimientos anfitriones y un precio de 2,50 euros por tapa. Bravocomunicacion presenta la ruta como una invitación a viajar gastronómicamente por la Red Medieval y aprovechar la estancia para descubrir el patrimonio y el carácter fronterizo de Valencia de Alcántara.