Una victoria rotunda en la ronda final
La piloto de Lloret de Mar Daniela Guillén, del equipo de la Real Federación Española de Motociclismo, ha ganado el Campeonato del Mundo de Motocross Femenino (WMX) tras imponerse en las dos mangas del Gran Premio de Australia, disputado en el circuito de Hidden Valley, en Darwin. Guillén, que llegaba a la última prueba de la temporada con seis puntos de ventaja sobre la italiana Kiara Fontanesi, selló el título con una actuación dominante.
En la primera manga, celebrada el sábado, Guillén cruzó la meta con 4,776 segundos de ventaja sobre la neerlandesa Lotte Van Drunen, con la neozelandesa Courtney Duncan en tercera posición y Fontanesi cuarta. Esa victoria amplió la renta de la española de seis a trece puntos. En la jornada del domingo, la piloto catalana remontó desde la cuarta plaza para cruzar la meta en primera posición, con casi tres segundos de diferencia sobre la estadounidense Lachlan Turner.
El desenlace del campeonato se decantó definitivamente cuando Fontanesi, que aún aspiraba a revalidar el título, sufrió una caída en la primera vuelta de la segunda manga que la obligó a reincorporarse en duodécima posición. La italiana logró remontar hasta la séptima plaza, pero ya sin posibilidades matemáticas de alcanzar el liderato.
Un hito para el motociclismo español
Con este triunfo, Guillén se convierte en la primera mujer española que gana un campeonato del mundo de motocross. La piloto catalana, que ya había sido subcampeona en temporadas anteriores, suma el primer título mundial de su carrera deportiva. La Real Federación Española de Motociclismo ha sido el equipo bajo el que la piloto ha competido durante la temporada.
El éxito de Guillén se produce en una jornada histórica para el motociclismo español en Australia, ya que el mismo día y en el mismo gran premio, el piloto Guillem Farrés (Triumph) se proclamó campeón del mundo de MX2. En el cómputo global de la temporada, el motociclismo español suma tres títulos mundiales en esta especialidad.
La relevancia del logro reside no solo en el resultado deportivo, sino en la consolidación de España como potencia emergente en el motocross femenino, una disciplina tradicionalmente dominada por pilotos de otros países europeos.
La disputa con Fontanesi durante toda la temporada
El campeonato de WMX se ha decidido en una lucha directa entre Daniela Guillén y la italiana Kiara Fontanesi, seis veces campeona mundial, que llegaba a la ronda final de Darwin con opciones de revalidar el título. La diferencia de seis puntos entre ambas pilotos antes del Gran Premio de Australia anticipaba una definición reñida.
La primera manga del sábado fue clave: la victoria de Guillén y el cuarto puesto de Fontanesi elevaron la renta de la española a trece puntos. En la segunda manga, la caída de la italiana en la primera vuelta puso fin a sus aspiraciones. Van Drunen completó el podio final del campeonato, mientras que Courtney Duncan, con Kawasaki, fue tercera en la primera manga y cuarta en la segunda, completando el podio del Gran Premio.
Guillén ha construido su título sobre una base de regularidad y velocidad, con victorias clave a lo largo de la temporada que le permitieron llegar a la cita final en posición de liderato. La piloto catalana ha expresado su satisfacción por el resultado y ha dedicado el triunfo a su equipo, su familia y su entorno técnico.