Con el inicio del curso universitario, cerca de 494.000 estudiantes se trasladan a otra ciudad para continuar sus estudios, según la información difundida por Rentokil. Muchos se instalan en pisos compartidos, residencias o colegios mayores con una alta rotación de residentes, un factor que, según la compañía, puede favorecer la aparición de plagas. Por ello, Rentokil recomienda aprovechar las primeras semanas para revisar el estado de la vivienda y detectar indicios de infestación.
Según Rentokil, cucarachas, hormigas, roedores o chinches pueden encontrar en los pisos compartidos condiciones favorables para establecerse, especialmente cuando hay zonas de difícil acceso, restos de alimentos, humedad o una elevada rotación de personas. La compañía señala que también pueden pasar más desapercibidas otras plagas, como las termitas y la carcoma, especialmente en viviendas antiguas que conservan elementos de madera.
Rentokil advierte de que, en muchos casos, las primeras señales de una infestación pasan desapercibidas hasta que la presencia de la plaga es evidente. Por ello, recomienda revisar la vivienda durante los primeros días y prestar especial atención a los espacios que suelen quedar ocultos.
Pequeñas señales que pueden indicar un problema
Según Rentokil, una de las primeras pistas puede encontrarse en la cocina. Pequeños excrementos, restos de alimentos roídos, manchas u olores extraños pueden indicar la presencia de cucarachas o roedores. La compañía recomienda revisar también armarios, electrodomésticos y zonas próximas a las tuberías.
En el caso de las chinches de cama, Rentokil señala que pequeñas manchas de sangre en las sábanas, puntos oscuros en colchones y somieres, restos de muda o picaduras pueden alertar de su presencia. Por su parte, la aparición recurrente de hormigas, especialmente alrededor de la cocina, la despensa o las ventanas, puede indicar, según la compañía, un punto de entrada o un nido cercano.
Rentokil recomienda prestar atención también a los elementos de madera. Pequeños orificios, acumulaciones de serrín o polvo, grietas o zonas con un tacto más frágil pueden ser indicios de carcoma. En el caso de las termitas, la aparición de restos similares al serrín o de túneles de barro puede alertar de su actividad.
"Cuando llegamos a una vivienda nueva tendemos a fijarnos en aspectos como la limpieza o el estado de los muebles, pero no siempre prestamos atención a pequeñas señales que pueden indicar la presencia de una plaga. Detectarlas en los primeros momentos permite actuar antes de que el problema se extienda", explica Luis Calderón, director técnico de Rentokil.
Una revisión diaria, recomendable
Rentokil recomienda realizar revisiones diarias antes de guardar alimentos, así como al cambiar y lavar la ropa o las pertenencias. En la cocina, aconseja comprobar armarios, cajones, electrodomésticos y zonas próximas a las tuberías; en los dormitorios, revisar los colchones, somieres, cabeceros y otros posibles escondites al cambiar la ropa de cama.
En viviendas antiguas, la compañía recomienda revisar también vigas, marcos, puertas, suelos o mobiliario de madera en busca de señales compatibles con la presencia de termitas o carcoma.
Además, Rentokil aconseja mantener los alimentos correctamente cerrados, evitar la acumulación de basura y comprobar ventanas, puertas y otros puntos de acceso para reducir las condiciones favorables a la aparición de plagas.
La compañía señala que, en los pisos compartidos, la colaboración entre todos los estudiantes resulta fundamental. Según Rentokil, una plaga detectada en una habitación, la cocina o una zona común puede acabar afectando al resto de la vivienda, por lo que comunicar rápidamente cualquier indicio permite actuar con mayor rapidez.
¿Qué hacer si aparecen señales?
Rentokil afirma que los trucos caseros de internet no funcionan ante la aparición de una plaga y recomienda no esperar a que aumente el número de ejemplares para actuar. La compañía advierte de que el uso indiscriminado de insecticidas puede no solucionar el origen del problema y dificultar posteriormente su identificación y tratamiento.
Cuando existen evidencias de una infestación, Rentokil recomienda recurrir a profesionales para identificar la especie, localizar su origen y establecer el tratamiento más adecuado según la plaga y las características del inmueble.
Para las termitas y la carcoma, Rentokil cuenta con soluciones específicas como SentriTech, un sistema basado en estaciones de cebo que, según la compañía, aprovecha el comportamiento social de las termitas para actuar sobre la colonia.
Con el comienzo del curso, Rentokil recomienda revisar la vivienda antes de instalarse, conocer las señales de alerta y comunicar cualquier indicio desde el primer momento. Según la compañía, estos tres pasos sencillos pueden ayudar a evitar que una pequeña presencia de insectos o roedores termine convirtiéndose en un problema mayor.