La retirada de una imagen y la disculpa de Converse
Converse ha retirado una de las fotografías de su campaña Chuck 70 X y ha pedido disculpas después de que la imagen fuera relacionada en redes sociales con el Ku Klux Klan y con la iconografía de los linchamientos racistas en Estados Unidos. La fotografía forma parte de una campaña internacional lanzada el 27 de agosto y protagonizada por Karina, estrella surcoreana del K-pop e integrante del grupo aespa, según el despacho difundido por varias cabeceras.
En la imagen, Karina aparece con una falda blanca de largo midi mientras sostiene por los cordones unas Converse negras de caña alta sobre un fondo oscuro. La luz proyectada sobre la falda creaba una forma blanca y puntiaguda que algunos usuarios interpretaron como una referencia a las capuchas del Ku Klux Klan, mientras que la posición de las zapatillas suspendidas fue comparada con la imagen de una persona ahorcada.
La compañía, propiedad de Nike desde 2003, difundió un comunicado en el que reconoce el error: «Entendemos por qué esta imagen resulta profundamente perturbadora y reconocemos que nos equivocamos», recogido por La Provincia, El Día, El Periódico, Información, Diario de Mallorca, Levante-EMV, El Correo Gallego y Faro de Vigo. La marca añadió que trabajaba para retirar la fotografía de todos los lugares donde hubiera aparecido.
Las voces críticas y la polémica en redes
La controversia se amplificó con la circulación de otra fotografía promocional vinculada a Converse en la que varios modelos aparecían junto a una escalera intentando alcanzar unas zapatillas colgadas de la rama de un árbol. Algunos usuarios establecieron también en ese caso una relación visual con los linchamientos, según las cabeceras que publicaron el despacho.
Entre las voces que cuestionaron públicamente las imágenes estuvo el congresista demócrata por Luisiana Troy Carter, quien subrayó el peso histórico que estos símbolos mantienen para las comunidades negras estadounidenses. La Vanguardia recoge declaraciones suyas en las que afirma que «la capucha blanca» es «un símbolo de terror, asesinato y generaciones de violencia racial» y que «los linchamientos no son un concepto creativo». El mismo medio señala que Carter reclamó responsabilidades a la marca y a Nike.
La pieza especializada MarketingDirecto atribuye la primera alerta en Threads a la actriz estadounidense Yvette Nicole Brown, que habría señalado las concomitancias visuales del anuncio. Este dato no aparece en el resto del corpus y se presenta como versión de una fuente especializada.
Los controles creativos y las preguntas sin respuesta
El episodio ha puesto el foco en cómo una campaña de una multinacional supera los filtros creativos, de marketing y legales antes de ver la luz. Associated Press preguntó a Converse cómo había sido aprobada la fotografía y qué procesos internos de revisión habían intervenido, pero la compañía no ha ofrecido más detalles hasta la fecha, según el despacho difundido.
La Vanguardia apunta que no existen indicios de que la campaña pretendiera aludir deliberadamente al Ku Klux Klan o a los linchamientos, una precisión relevante para evitar atribuciones de intencionalidad no probadas. La polémica también ha llevado la controversia al terreno político, con el congresista Carter cuestionando la respuesta de la empresa.
Converse pertenece al grupo Nike desde 2003 y la campaña se difundió internacionalmente con Karina como una de las protagonistas. La retirada de la imagen y la disculpa pública constituyen, hasta el momento, la respuesta oficial de la compañía.