Una marcha ciudadana contra el aeropuerto
Miles de personas recorrieron el domingo 20 de septiembre de 2026 el centro de Ibiza para mostrar su rechazo al proyecto de ampliación del aeropuerto de es Codolar, impulsado por Aena. La manifestación, convocada por la Associació de Joves d'Eivissa (AJE), arrancó a las 18.00 horas en el paseo de Vara de Rey y concluyó en el Parque Reina Sofía, donde se leyó un manifiesto contra el crecimiento aeroportuario.
La Policía Nacional situó la asistencia en torno a 5.000 personas, mientras que los organizadores elevaron la cifra hasta 10.000. La marcha, con ambiente festivo y reivindicativo, incluyó colles de ball pagès, pancartas y consignas como 'No a la ampliación del aeropuerto'.
A la protesta se sumaron entidades vecinales, ecologistas y culturales, entre ellas Amics de la Terra, GEN-GOB, Prou Eivissa y UGT. También asistieron cargos públicos: la diputada nacional Milena Herrera, el secretario general de la Federació Socialista d'Eivissa, Vicent Roselló, la diputada autonómica Pilar Costa y el concejal de Vila y presidente de Nuevas Generaciones del PP en Ibiza, Manu Jiménez. A su paso por la calle Aragón se lanzaron algunos huevos desde un balcón contra los manifestantes.
El proyecto de Aena y el rechazo a la masificación
El objeto de la protesta es el plan de remodelación del aeropuerto de es Codolar que Aena enmarca en el documento DORA III. El proyecto contempla duplicar las puertas de embarque, de las 17 actuales a 32, así como nuevas pasarelas, una zona para vuelos interislas y una sala VIP de mayor capacidad. La empresa sostiene que la actuación no elevará su capacidad operativa máxima, fijada en 10 millones de pasajeros, y responde a necesidades de seguridad y modernización.
Los convocantes rechazan ese argumento y vinculan la ampliación al incremento de la masificación turística. En el manifiesto leído al final de la marcha, la AJE cuestionó que se aumenten las puertas de embarque y los mostradores de facturación si no se quiere atraer a más visitantes, y defendió el derecho de los residentes a decidir sobre el territorio. Las consignas también aludieron a la crisis de vivienda, la presión sobre el agua y los servicios públicos.
La isla de Ibiza, con unos 168.000 habitantes censados, recibió cerca de 3,4 millones de turistas en 2025, según datos del Institut d'Estadística de les Illes Balears. El Índex de Pressió Humana reflejó picos de 300.000 personas coincidiendo en la isla el 30 de junio, 15.000 más que en la misma fecha de 2019. Estos indicadores son parte del contexto que los manifestantes esgrimen para oponerse al crecimiento aeroportuario.
Contexto institucional y político
El rechazo al proyecto trasciende a los convocantes. La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, calificó de 'cifras que espantan' el volumen de pasajeros asociado a la terminal, mientras el presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, ha expresado su oposición a la ampliación aunque respalda mejoras en la terminal y la depuradora. Los socialistas ibicencos también han manifestado su rechazo, en contraste con la posición de Aena.
La movilización se produce en un contexto de debate sobre la cogestión aeroportuaria y los límites del crecimiento turístico en el archipiélago. El mismo domingo, Palma acogió otra manifestación contra la ampliación del aeropuerto de Son Sant Joan, convocada por plataformas ecologistas, que reunió a unas 3.000 personas según los organizadores. Ambas protestas comparten el rechazo al modelo de crecimiento aeroportuario y turístico.
Los convocantes anunciaron que trasladarían sus reivindicaciones al presidente insular, Vicent Marí, y advirtieron de que la protesta es solo el inicio de la lucha contra el plan de Aena. El manifiesto reclamó participación de los residentes en las decisiones turísticas y cuestionó un modelo cuyos beneficios, afirman, no se reflejan en el bienestar de la población residente y trabajadora.