Un aula puede enseñar incluso antes de que comience la clase. Su nombre puede despertar una pregunta, acercar una biografía y ofrecer un referente a quienes la utilizan cada día. En el Colegio Juan Pablo II de Parla, distintos espacios recuerdan a personas y lugares que, según el centro, ayudan a comprender su propuesta educativa: la relación entre fe y razón, el servicio a los demás y el respeto a la dignidad humana.
Coincidiendo con la festividad de San Juan Pablo II, el 22 de octubre, el colegio celebró la inauguración del aula Carlo Acutis, dedicada a la enseñanza de la informática. Al acto asistieron el alcalde de Parla, Ramón Jurado, y el vicario general de la diócesis de Getafe, D. Javier Mairata, quien bendijo el espacio. La jornada incluyó también la celebración de la Eucaristía en honor al patrón del colegio.
El centro explica que la elección de San Carlo Acutis conecta el uso de la tecnología con un referente cercano a los jóvenes. Canonizado en septiembre de 2025, este joven italiano puso sus conocimientos informáticos al servicio de la difusión de la fe. Su nombre invita, según el colegio, a plantear una cuestión educativa fundamental: para qué se utiliza la tecnología y qué bien se puede hacer con ella.
Esta relación entre una materia y una trayectoria vital también está presente en el laboratorio Jérôme Lejeune. El colegio recuerda que el médico e investigador francés, declarado venerable en 2021, contribuyó al descubrimiento de la trisomía 21, la alteración cromosómica que causa el síndrome de Down. Su labor científica estuvo acompañada por un compromiso constante con la atención a las personas con discapacidad intelectual y la defensa de su dignidad.
Lejeune mantuvo, además, una estrecha relación con San Juan Pablo II, quien lo nombró primer presidente de la Pontificia Academia para la Vida. Según el centro, su presencia en el laboratorio ofrece un punto de partida para acercar a los alumnos la genética y la bioética, así como las preguntas sobre la responsabilidad del investigador. Investigar, conocer y cuidar a la persona aparecen así, en la propuesta educativa del colegio, como dimensiones de una misma vocación científica.
Estos referentes también están presentes en los espacios de oración del colegio. El templo dedicado a San Juan Pablo II expresa el vínculo de la comunidad educativa con su patrón. Por su parte, la capilla de la Divina Misericordia, dedicada a santa Faustina Kowalska, acerca a alumnos, familias y profesores a la oración y al mensaje de confianza en la misericordia de Dios.
La memoria del pontífice polaco se encuentra también en el aula Wadowice, que recuerda la localidad donde nació Karol Wojtyła, y en el salón de actos Cracovia, cuyo nombre remite a una ciudad decisiva en su formación y en su ministerio sacerdotal y episcopal. El colegio señala que estos espacios permiten recorrer su biografía y acercarse al contexto histórico y cultural en el que creció.
Entre los planes del colegio está continuar dando a otras aulas y espacios nombres de personas cuya vida y legado puedan servir de referencia a los alumnos. Cada nueva denominación será, según el centro, una oportunidad para descubrir una historia y vincularla con aquello que se aprende y se vive en el colegio.
Con la incorporación del aula Carlo Acutis, el Colegio Juan Pablo II de Parla continúa dando a sus espacios un significado ligado a su identidad católica. La celebración del patrón se convierte así, en palabras del centro, en una ocasión para recordar que la educación también se transmite a través de los referentes que una comunidad propone a sus alumnos.