Qué encontró el estudio presentado en Barcelona
Una investigación presentada en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS), celebrado en Barcelona en septiembre, sostiene que las personas diagnosticadas de cáncer de pulmón tienden a presentar más microplásticos en el interior de estos órganos. El trabajo se basa en 100 pacientes sometidos a broncoscopia para investigar síntomas pulmonares en el Hospital Universitario de Larisa, en Tesalia (Grecia). De ellos, 50 fueron diagnosticados posteriormente de cáncer de pulmón y los otros 50 no.
En el conjunto de las muestras se identificaron 232 partículas de microplásticos. El 70% de los pacientes presentaba microplásticos detectables en al menos una de las muestras analizadas: lavado pulmonar, tejido o ambas. Entre los pacientes oncológicos, la proporción con detección en el lavado pulmonar fue del 66%, frente al 46% del grupo sin cáncer, y también mostraban una mayor carga de partículas.
Los materiales más frecuentes fueron el polipropileno y el polietileno, habituales en envases, textiles y artículos del hogar. Los autores describen un patrón inverso entre muestras de un mismo individuo: quienes tenían más partículas en el lavado pulmonar tendían a presentar menos en el tejido, y al contrario. El trabajo fue publicado en el Journal of Clinical Medicine.
Qué dicen los autores y qué no afirman
El doctor Ilias Dimeas, de la Facultad de Medicina del University College de Dublín (Irlanda) y de la Universidad de Tesalia (Larisa, Grecia), señala que los microplásticos se han convertido en una parte inevitable del entorno, pero que se sabe poco sobre lo que ocurre una vez que entran en el cuerpo humano. «Aún desconocemos cuáles son los niveles basales de microplásticos en los pulmones, en qué medida varían de una persona a otra o si contribuyen al desarrollo de enfermedades», afirma.
Los investigadores no concluyen que las partículas plásticas provoquen cáncer de pulmón. Plantean que podrían contribuir a la inflamación u otros procesos biológicos asociados a enfermedades como el cáncer, pero también admiten la hipótesis inversa: que los pulmones enfermos retengan las partículas de manera distinta a los pulmones sanos. Lo que sí sostienen es que los microplásticos aparecieron con mayor frecuencia y en mayor cantidad en los pacientes oncológicos.
El equipo ha emprendido nuevos experimentos de laboratorio para entender qué tipos de plástico están implicados y cómo interactúan con las células pulmonares. También analiza muestras de pacientes con enfermedades pulmonares crónicas para evaluar si los microplásticos influyen en la cicatrización y en la progresión de esas dolencias.
Contexto: por qué importa esta línea de investigación
La profesora Barbara Hoffmann, que preside el Consejo de Defensa de la Sociedad Respiratoria Europea y no participó en la investigación, recuerda que el cáncer de pulmón es el tumor más frecuente en el mundo y la principal causa de muerte por cáncer, con alrededor de 2,5 millones de casos y 1,8 millones de fallecimientos al año. El tabaquismo sigue siendo, con diferencia, la mayor causa, y la contaminación atmosférica también provoca esta enfermedad y contribuye a otras dolencias pulmonares como el asma y la EPOC.
El trabajo se suma a la evidencia creciente de que la contaminación por plásticos tiene efectos que trascienden los ecosistemas. El propio Dimeas sostiene que reducir esa contaminación podría reportar beneficios para la salud humana. La investigación refuerza, según sus autores, la idea de que los microplásticos penetran en el organismo a través del aire respirado, aunque el alcance clínico de esa exposición sigue sin estar determinado.
El estudio se apoya en una muestra de 100 pacientes de un único centro hospitalario griego. Esa configuración limita la generalización de los resultados y obliga a tratar sus conclusiones como preliminares.