El testimonio y sus límites
Un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil remitido al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz recoge la declaración de Cintia Rocho. Según su testimonio, el exjuez Luis José Sáenz de Tejada le dijo que Beatriz Biedma, instructora de la causa relativa a David Sánchez, era «un puto grano en el culo» y que «había que eliminarla». Rocho afirmó que otra frase que atribuyó a Sáenz de Tejada —«a palos aprende el burro»— le llamó la atención y que la interpretó como una alusión a causar daño físico a la magistrada.
El informe recoge también la declaración de Joaquín Parra. El empresario dijo que no había oído en las reuniones una propuesta de agresión física contra Biedma. Añadió que un tercero le había hablado de supuestos seguimientos a la jueza por personas próximas a Sáenz de Tejada. Esa referencia, según Parra, era indirecta. Los testimonios y la interpretación de Rocho no equivalen a una resolución judicial que tenga por probadas una amenaza ejecutada o la existencia de seguimientos.
Contactos y reuniones
La reconstrucción de la UCO sitúa en agosto de 2024 el comienzo de los contactos entre Joaquín Parra y Javier Pérez Dolset. Según el informe, Pérez Dolset preguntó a Parra si tenía algún contacto en Badajoz; la petición se concretó en el exjuez Sáenz de Tejada.
El 23 de agosto, Parra y Pérez Dolset se reunieron con Leire Díez en el domicilio de Pérez Dolset en Tarifa. El informe señala que en ese encuentro se interesaron por la información que pudiera tener Sáenz de Tejada. Después, los cuatro —Díez, Pérez Dolset, Parra y Sáenz de Tejada— formaron parte de un grupo de WhatsApp denominado «Vacaciones y viajes», que la UCO describe como una vía principal de comunicación para esta línea de actuación.
La secuencia reconstruida incluye también una reunión de los cuatro en Madrid. El informe afirma que allí se abordaron supuestos relacionados con la corrupción judicial, primero en términos generales y después en relación con Badajoz, además de posibles estrategias judiciales para intervenir o condicionar el procedimiento relativo a David Sánchez. Se trata de la interpretación policial de los indicios incorporados a la investigación, no de una conclusión judicial sobre la responsabilidad de las personas mencionadas.
Indicios y situación procesal
Entre los indicios citados por la UCO figura una nota hallada en el teléfono de Pérez Dolset que calificaba a Biedma como «jueza del hermano» y «choriza sin igual», y vinculaba a Sáenz de Tejada con información sobre ella. El informe menciona asimismo una anotación en una agenda de Leire Díez con la frase «destruir el procedimiento del hermano». Los agentes relacionan esos apuntes con la hipótesis de que se pretendía influir en la causa, pero las anotaciones, por sí solas, no acreditan que se llevara a cabo una agresión ni que la jueza fuera seguida.
Como antecedente procesal, Pedraz había admitido a Biedma como perjudicada en la causa, al menos en relación con un posible delito de calumnias, y la había citado para declarar el 8 de octubre. Esa decisión le daba intervención en el procedimiento, pero no suponía que las restantes conductas denunciadas hubieran quedado acreditadas.