Balance nacional y controles en Roma
El 24 de octubre de 2026, durante una jornada de manifestaciones en distintas ciudades italianas, la Policía identificó a más de 200 jóvenes en Roma y trasladó a 63 a dependencias policiales. Los controles se realizaron en varias zonas del centro y en estaciones de metro, entre ellas las del Coliseo y Laurentina.
A las 21:00, el Ministerio del Interior informó de que en el conjunto del país se había identificado a 4.292 personas y llevado a comisaría a 371. El balance nacional no debe confundirse con las cifras del operativo de Roma. Algunas coberturas describieron la incautación de pasamontañas, máscaras, aerosoles y material de camuflaje en los controles de la capital; el traslado a dependencias policiales, por sí solo, no acredita que las personas fueran detenidas o acusadas de un delito.
Manifestaciones y episodios de tensión en varias ciudades
Las protestas del día abordaron, entre otras cuestiones, el coste de la vida, el precio de la vivienda y el gasto militar. En Roma hubo una marcha contra la guerra y una concentración posterior de jóvenes y estudiantes en dirección al Coliseo. En Milán, las movilizaciones se desarrollaron una semana después de disturbios y saqueos de comercios ocurridos en la ciudad y en Bolonia.
En Bolonia, una concentración inicialmente pacífica derivó en enfrentamientos: algunos manifestantes lanzaron piedras y botellas, y la Policía respondió con cañones de agua para dispersar a la multitud. En Turín, miles de personas marcharon desde Piazza Castello; durante la protesta se produjeron forcejeos y momentos de tensión con los agentes. Entre las pancartas se vieron consignas contra el rearme y el precio de la gasolina.
Dispositivo de seguridad y actuaciones anunciadas
En Milán se desplegaron 1.400 efectivos de seguridad, incluidos 500 militares de la brigada Folgore, enviados por el Gobierno. La ciudad había sido escenario de disturbios y saqueos la semana anterior, tras los cuales el Ejecutivo aprobó un decreto ley que endurece las sanciones por actos violentos durante manifestaciones. Entre las medidas descritas figuran penas de hasta cinco años de prisión y multas de hasta 20.000 euros por participación violenta en grupo.
Durante la misma jornada, las autoridades italianas detuvieron en Milán a Youssef Siher, señalado como presunto organizador del Movimiento 17 de Octubre. Se le atribuyó la acusación de instigación para delinquir agravada por finalidad terrorista y por el uso de tecnologías de la información; se trata de una acusación y no de una condena. El ministro de Defensa, Guido Crosetto, afirmó que Siher no era un marginado y que tenía una amplia red de contactos y oportunidades laborales, además de relacionarse con la élite intelectual italiana.