Según Gi Group Holding, la jornada laboral no solo se mide en horas: también existe un «coste energético» asociado a hábitos que se repiten a diario y pueden afectar a la concentración, el rendimiento y el bienestar de los profesionales. La compañía señala que las interrupciones constantes, la multitarea, las reuniones que podrían resolverse en unos minutos y los mensajes que convierten cualquier asunto en una urgencia son algunos de los ingredientes de una «dieta laboral» poco equilibrada.
En este sentido, Gi Group Holding, multinacional que ofrece soluciones 360º de RRHH, ha elaborado un listado de los principales hábitos que, según Gi Group Holding, están «engordando» la carga de trabajo. La compañía propone identificarlos y sustituirlos por hábitos que favorezcan una gestión más eficiente.
La multitarea o el picoteo laboral. Gi Group Holding explica que saltar continuamente de una tarea a otra puede fragmentar la atención y dificultar la concentración. Aunque realizar varias actividades a la vez pueda parecer una forma de aprovechar mejor el tiempo, cambiar constantemente de foco aumenta la sensación de carga y hace más difícil avanzar de forma efectiva.
Las interrupciones equivalen al azúcar rápido. Según la compañía, un mensaje, una llamada o una notificación pueden parecer un pequeño chute de energía en mitad de la jornada, pero, igual que ocurre con el azúcar, su efecto es inmediato y pasajero. El problema aparece cuando se suceden uno tras otro: esos pequeños cortes, acumulados, terminan restando energía y dificultan mantener la atención en lo que realmente importa.
Las falsas urgencias, la cafeína laboral. Gi Group Holding señala que, cuando todo parece urgente, el profesional permanece en un estado de alerta constante, salta de una tarea a otra y reacciona continuamente a lo que ocurre a su alrededor. La compañía compara este hábito con la cafeína: igual que esta puede proporcionar un impulso inmediato, convertir cada asunto en una prioridad mantiene elevado el ritmo de la jornada, pero no necesariamente ayuda a trabajar mejor.
Las reuniones innecesarias, como las calorías vacías. Gi Group Holding apunta que las reuniones forman parte de la dinámica habitual de cualquier organización, pero que, cuando carecen de un objetivo definido o no requieren la participación de todos los asistentes, pueden consumir un tiempo considerable sin generar resultados concretos.
No hacer pausas o saltarse comidas. Según Gi Group Holding, trabajar durante periodos prolongados sin realizar pausas puede afectar a la capacidad de concentración y aumentar la sensación de cansancio a medida que avanza la jornada. La compañía indica que incorporar momentos de descanso permite recuperar energía y mantener la atención, especialmente ante tareas que requieren un esfuerzo sostenido.
Procrastinar es aplazar el plato principal. Gi Group Holding sostiene que posponer las tareas que requieren mayor concentración y esfuerzo puede generar una sensación de alivio momentáneo, pero también incrementar la carga mental a medida que avanza la jornada. Afrontarlas cuando la energía y la capacidad de atención ya han disminuido puede aumentar la percepción de dificultad y la presión por completarlas.
Claves para una jornada más equilibrada y saludable
Frente a estos hábitos, Gi Group Holding propone aplicar algunos principios básicos para conseguir una «dieta laboral» más equilibrada. Según la compañía, el primer paso consiste en planificar las prioridades de la jornada, agrupar tareas similares y establecer momentos concretos para consultar el correo electrónico y los mensajes, en lugar de responder constantemente a cada nueva notificación. También recomienda reservar determinados bloques de tiempo para las actividades que requieren mayor concentración y diferenciar entre lo que es realmente urgente y aquello que simplemente requiere atención.
La compañía añade que una gestión adecuada de la energía pasa por reducir las reuniones que no cuentan con un objetivo claro, introducir pausas reales durante la jornada y limitar las notificaciones en los momentos que requieren mayor concentración. También recomienda dedicar unos minutos al final del día a revisar las tareas pendientes, una práctica que, según Gi Group Holding, puede ayudar a cerrar la jornada y evitar que las obligaciones laborales se trasladen mentalmente al tiempo personal. El objetivo, según la empresa, es organizar mejor el tiempo y gestionar de forma más eficiente la energía disponible a lo largo del día.
«En ocasiones, asociamos productividad con hacer más en menos tiempo, cuando en realidad también depende de cómo gestionamos nuestra atención y nuestra energía a lo largo de la jornada. Reducir interrupciones, priorizar mejor y reservar espacios de concentración puede ayudarnos a trabajar de forma más eficiente, y terminar el día con una menor sensación de carga», señala Ana Ruiz, Learning & People Development Manager de Gi Group Holding.