Una petición formal con plazo
Los siete miembros europeos del Consejo de la FIFA remitieron una carta al secretario general del organismo, Mattias Grafström, con 42 cuestiones y una fecha límite de respuesta fijada para el 2 de noviembre. El documento solicita contestaciones por escrito, detalladas y justificadas; también pide que se expliquen de manera individual los motivos de cualquier negativa a facilitar información.
Los firmantes sostienen que las respuestas no deberían aplazarse hasta una futura reunión ni sustituirse por posibles reformas de gobernanza. Además, solicitan una copia de la grabación y de los materiales presentados en la reunión del Consejo celebrada el 15 de octubre.
Finanzas y gobernanza entre los asuntos cuestionados
Una parte de las preguntas se refiere a la remuneración de Gianni Infantino. La carta pide aclarar si recibió un pago adicional que no aparece en el informe económico anual y, en tal caso, cuál fue su importe, qué lo motivó, si obtuvo la aprobación correspondiente y si se cumplieron las obligaciones fiscales. La solicitud de aclaraciones no acredita por sí misma que hubiera irregularidades.
Los representantes europeos también plantean cuestiones sobre los gastos de alojamiento de Infantino, el alquiler de oficinas en la Torre Trump de Nueva York y la selección de Thrive Capital para el proyecto FIFA Forward Enterprise. Sobre este último, la carta pregunta por la elección del inversor y por el posible papel del presidente de la FIFA. Son asuntos presentados como interrogantes del documento, no como conclusiones verificadas.
El texto aborda asimismo la independencia del presidente de la Comisión Electoral de la FIFA y la neutralidad de la administración del organismo. En conjunto, los firmantes reclaman conocer cómo se tomaron decisiones relevantes y qué documentación las respalda.
Preguntas sobre decisiones deportivas
La carta extiende el escrutinio a dos decisiones relacionadas con la competición. Pide explicaciones sobre la habilitación de Folarin Balogun para jugar en el Mundial después de una expulsión previa y sobre la ampliación a 27 minutos del descanso de la final entre España y Argentina. Los firmantes preguntan quién tomó estas decisiones y por qué; respecto al descanso, señalan que no hubo una solicitud previa a la IFAB.
La petición refleja el alcance transversal del requerimiento: junto con las cuentas y los procesos internos, reclama explicaciones sobre resoluciones deportivas concretas. Las fuentes disponibles documentan la existencia de esas preguntas, pero no aportan las respuestas de la FIFA ni permiten establecer aquí si las decisiones fueron justificadas conforme a sus reglas.