Un reconocimiento a la trayectoria y a la originalidad
El jurado concedió por unanimidad el Premio Formentor de las Letras 2026 al escritor portugués Gonçalo M. Tavares. El acta que recoge la decisión está fechada el 3 de marzo de 2026; esa fecha corresponde al documento y no se presenta aquí como la del anuncio público del galardón.
En la resolución, el jurado justificó el premio por la forma en que la obra de Tavares aborda «las inesperadas implicaciones de una humanidad asustada de sí misma» y por una narrativa ajena a la obviedad. También señaló que, durante los últimos veinticinco años, el escritor ha desarrollado una obra de personalidad propia que diluye las fronteras entre géneros literarios.
El acta destaca además que sus novelas dan forma y voz a aspectos de la condición humana que la cultura preferiría omitir. La motivación oficial del premio se centra, por tanto, en la trayectoria, la originalidad y la exploración literaria del dolor, los deseos y los conflictos humanos.
La entrega en Mallorca y el regreso a Formentor
Tavares recibió el galardón el 1 de noviembre de 2026 en el Four Seasons Resort Mallorca at Formentor, en Mallorca. La ceremonia formó parte de las actividades literarias celebradas en el cabo de Formentor, adonde el premio regresó tras años de itinerancia.
El regreso reunió la entrega del premio y las Conversaciones Literarias de Formentor. La cita de 2026 correspondió a la decimonovena edición de esas conversaciones, celebradas del 1 al 3 de noviembre bajo el lema «Artistas, émulos y copistas: crear y recrear los aires del mundo».
El galardón nació en Formentor en 1961 y tuvo una primera etapa hasta 1967. Fue recuperado en 2011; tras una nueva etapa itinerante, volvió a Mallorca en 2026. Las conversaciones literarias impulsadas en el lugar se remontan a 2008.
El discurso y las opiniones de Tavares
En su intervención de agradecimiento, Tavares defendió el papel de la literatura y del lenguaje en la vida pública. Sostuvo que la pobreza del lenguaje puede alimentar formas de autoritarismo y describió la escritura como una forma de mirar de frente la incertidumbre contemporánea. Estas ideas forman parte de su discurso, no de la motivación oficial del jurado.
En una rueda de prensa, el escritor expresó también su preocupación por la inteligencia artificial. A su juicio, delegar de manera continuada el pensamiento en una máquina puede debilitar la capacidad intelectual; comparó ese riesgo con dejar de ejercitar una habilidad. Se trata de una opinión atribuida a Tavares, no de una conclusión científica sobre los efectos de la tecnología.
El autor agradeció incorporarse a la lista de premiados anteriores y describió el galardón como un reconocimiento a una literatura que, según dijo, no se guía por las exigencias de la venta. En su discurso vinculó la escritura con la búsqueda y con la posibilidad de comprender una realidad que consideró marcada por el miedo y la saturación informativa.