Un segundo derrumbe golpea el mismo flanco dañado
La noche del domingo 20 de septiembre de 2026 se produjo un nuevo derrumbe en el Palacio de los Hurtado de Mendoza de Almazán (Soria), apenas 20 días después del primero. El colapso afectó a la galería porticada de la fachada norte, el mismo sector que ya había cedido el 1 de septiembre, y se pudo escuchar desde varios puntos de la localidad. Varios vecinos grabaron el momento en que el polvo cubría la zona. La estructura no ha dejado de degradarse desde el primer episodio, cuando se perdieron varias plantas y parte de la galería que da al río Duero.
El inmueble, construido entre los siglos XV y XVI y declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento desde 1991, es uno de los principales elementos patrimoniales de la villa. La propiedad es mayoritariamente privada, con una participación minoritaria del Ayuntamiento. Ya antes del verano la Junta había autorizado en 2024 una consolidación y estabilización de un agrietamiento en el muro de la fachada norte, y desde entonces había mantenido comunicaciones con los titulares para recordarles su deber de conservación.
La Junta asume la intervención de emergencia
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León, Alberto Díaz Pico, visitó el lunes el inmueble y anunció que la Administración autonómica ejecutará directamente las obras de consolidación preventiva y estabilización de la galería. La inspección realizada por técnicos del Ayuntamiento y de la Junta constató un daño estructural grave que afecta a la crujía norte del Palacio, a seis arcos de la galería, al artesonado, la cubierta y los forjados intermedios, con posible afección a la estabilidad del torreón. Los restos del derrumbe alcanzaron la vía pública, por lo que el entorno permanece cerrado hasta que se garantice la seguridad.
La actuación prevista incluye el precintado, vallado y señalización de la zona, la recuperación y acopio de las piezas originales que puedan reutilizarse, la instalación de andamios estabilizadores o sistemas de apeo, el desmontaje controlado de los elementos inestables de cubierta y muros, la consolidación de lo que permanece en pie y la estabilización de la torre. También se realizará un estudio estructural del conjunto. La Junta está tramitando los instrumentos administrativos para declarar la emergencia de las obras, amparándose en la normativa de patrimonio cultural que permite actuar de forma directa ante un riesgo inminente de pérdida o destrucción parcial del bien.
Obligaciones de la propiedad y próxima hoja de ruta
La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de Soria había autorizado el 9 de septiembre las actuaciones de estabilización propuestas tras el primer derrumbe y había requerido a la propiedad un plan de apuntalamiento en un plazo de dos a tres semanas, así como una memoria técnica posterior para la consolidación, restauración y reconstrucción del Palacio. La intervención directa anunciada por la Junta no exime a los titulares de esas obligaciones, según subrayó el consejero, que recordó que el deber de conservación de los bienes del patrimonio cultural corresponde a sus propietarios.
El alcalde de Almazán, Jesús Cedazo, ha solicitado que la Junta asuma el proyecto de conservación del edificio y se ha comprometido a mantener negociaciones con la propiedad para una eventual compra del inmueble. Una vez consolidada la estructura, el Ayuntamiento plantea buscar fondos en otras administraciones, como el programa del 2% Cultural del Gobierno central. La Junta, por su parte, ha señalado que continuará con el seguimiento técnico y administrativo del conjunto para garantizar su conservación como Bien de Interés Cultural.