Inspecciones en fiestas patronales y primera inmovilización
La Guardia Civil de A Coruña ha intervenido un total de 83.836 juguetes que carecían del marcado CE y de la documentación que acreditase su importación legal, según la información difundida por el instituto armado. Las actuaciones comenzaron con inspecciones en puestos de venta ambulante instalados durante las fiestas patronales de Sada, Arteixo, Culleredo y Carral, en la provincia de A Coruña.
En esa primera fase, desarrollada entre los meses de julio, agosto y septiembre, los agentes inmovilizaron 2.872 juguetes listos para su venta directa al público. Los productos procedían de países ajenos a la Unión Europea y presentaban deficiencias como la ausencia de advertencias obligatorias y la falta del marcado CE visible y legible, además de no contar con documentación que justificase su importación.
Seguimiento al mayorista y aprehensión en dos naves
A partir de las primeras intervenciones, la Guardia Civil realizó gestiones para localizar al distribuidor mayorista que suministraba los productos. Las investigaciones permitieron identificar y ubicar dos naves industriales dedicadas a la venta al por mayor en la provincia de A Coruña, donde los agentes hallaron artículos con características idénticas a los ya intervenidos.
En el interior de esas instalaciones se aprehendieron 80.964 productos adicionales, lo que elevó el cómputo total de la mercancía intervenida a 83.836 unidades. El valor comercial estimado de todo lo confiscado asciende a 123.639 euros, según los datos facilitados por la Guardia Civil.
Squishy y Dumpling: riesgos químicos y apariencia de alimento
Entre los productos confiscados destacan 2.874 unidades de los modelos comerciales denominados Squishy y Dumpling. Se trata de pequeños juguetes blandos que se aplastan con la mano y recuperan lentamente su forma, y que han sido objeto de alertas y retiradas del mercado en el Reino Unido y en la comunidad autónoma de Asturias.
Según la información difundida, estos artículos presentan riesgos potenciales asociados a su composición química y uno de ellos tiene apariencia de empanadilla asiática, lo que puede aumentar el riesgo de confusión con alimentos, especialmente entre los menores. La Guardia Civil enmarca estas irregularidades en el incumplimiento de la normativa de seguridad de los juguetes, en particular el Real Decreto 1205/2011.
Marco legal y balance de actuaciones
La intervención se enmarca en la normativa europea y española sobre seguridad de los juguetes. El marcado CE es obligatorio para todos los productos comercializados en el Espacio Económico Europeo, y su ausencia impide garantizar la trazabilidad y el cumplimiento de los requisitos técnicos exigidos.
El servicio concluyó con cuatro inspecciones comerciales y la confección de 22 actas de denuncia por posible infracción de la Ley Orgánica 12/1995, de 12 de diciembre, de Represión del Contrabando. Las actuaciones fueron puestas en conocimiento de la autoridad administrativa competente. La Guardia Civil señala que los responsables se enfrentan a posibles sanciones económicas, sin que las fuentes consultadas concreten su importe ni identifiquen a personas individuales.