El bando municipal restringe el consumo de agua en una parte de Ribes de Freser
El Ayuntamiento de Ribes de Freser, en la comarca del Ripollès (Girona), ha emitido un bando en el que pide a una parte de la población que no consuma agua del grifo ni la utilice para lavarse los dientes o cocinar. La medida se debe a que los últimos análisis realizados en el depósito de la carretera de Queralbs han detectado niveles de arsénico superiores a los permitidos. El agua sí puede utilizarse para otros usos como ducharse, lavarse las manos y lavar la ropa.
Según el consistorio, los resultados de las analíticas indicaron una concentración de arsénico de 13 ± 3 microgramos por litro (µg/L), mientras que la normativa establece un máximo de 10 µg/L. La incidencia afecta únicamente a la zona del municipio abastecida por el depósito de la carretera de Queralbs; la parte que se abastece del depósito de Pardines no está afectada.
El Ayuntamiento ha informado de que ya trabaja para solucionar la incidencia en coordinación con el Departament de Salut de la Generalitat. Entre las actuaciones que se están llevando a cabo figura el cambio de las cargas de los filtros para tratar de resolver el problema.
Origen natural del arsénico y riesgos para la salud
El Ayuntamiento recuerda en el bando que el arsénico se encuentra de forma natural en los recursos de agua subterránea debido a la disolución de minerales presentes en el medio. La exposición prolongada al arsénico a través del agua está relacionada con un mayor riesgo de cáncer de piel, pulmón, vejiga y riñón, así como con alteraciones cutáneas, según las mismas fuentes municipales.
En España, la contaminación por arsénico en aguas subterráneas es un problema documentado en diversas zonas. La investigación periodística de Datadista 'Veneno en el grifo' señala que el arsénico, junto con los nitratos, es uno de los principales contaminantes que afectan a los acuíferos españoles. La normativa española endureció en 2023 los límites para contaminantes en el agua de consumo humano, añadiendo metodologías para identificar zonas críticas.
Alcance y medidas en curso
La restricción afecta únicamente a los vecinos cuyo suministro depende del depósito de la carretera de Queralbs. La otra área del municipio, abastecida por el depósito de Pardines, mantiene el consumo normal de agua. El Ayuntamiento no ha cuantificado el número de personas afectadas, pero especifica que se trata de 'una parte de la población'.
Las actuaciones para resolver la incidencia incluyen el cambio de las cargas de los filtros, según detallan las fuentes consultadas. El consistorio mantiene la coordinación con el Departament de Salut para restablecer la potabilidad del agua en la zona afectada lo antes posible.
Hasta que se solucione, los residentes de la zona afectada deben seguir las indicaciones del bando: no beber agua del grifo, no usarla para cocinar ni para lavarse los dientes. Sí está permitido su uso para higiene personal como ducharse o lavarse las manos, y para lavar la ropa.