Dimisión tras el escrutinio final
El primer ministro de Suecia, el conservador Ulf Kristersson, ha presentado su dimisión después de que el escrutinio final de las elecciones parlamentarias del domingo confirmara la victoria del bloque de centroizquierda. Kristersson ha explicado que los resultados podrían generar «complicadas condiciones para la formación del próximo Gobierno» y ha señalado que las posturas adoptadas por los partidos antes de los comicios podrían dificultar cualquier coalición.
En una carta enviada al presidente del Parlamento, Andreas Norlen, el todavía primer ministro ha pedido que se acepte su renuncia y ha subrayado que será necesaria una actitud constructiva de todas las fuerzas con representación parlamentaria para acordar un primer ministro y asegurar el apoyo al presupuesto estatal. Kristersson ha apostado por conversaciones con todos los partidos para intentar articular un Ejecutivo «estable y eficaz». El hasta ahora primer ministro encabezará un gobierno en funciones hasta que se conforme el nuevo Ejecutivo.
Reparto de escaños y mayoría ajustada
El escrutinio final, confirmado por la Autoridad Electoral sueca, atribuye 176 escaños al bloque de centroizquierda encabezado por la socialdemócrata Magdalena Andersson, de un total de 349 escaños del Parlamento sueco. La coalición conservadora que respaldaba al hasta ahora primer ministro obtiene 173 escaños. La diferencia entre bloques es de 50.359 votos, con una participación del 84,4%.
Esa diferencia de tres escaños deja al bloque ganador con una mayoría muy ajustada, pero suficiente para intentar la investidura si mantiene la unidad. Los socialdemócratas vuelven a ser la primera fuerza del país con un 28% de los votos, mientras los ultraderechistas Demócratas de Suecia pierden 11 diputados y dejan de ser el principal partido del bloque de derechas, con un 17,5% de los votos. Los Moderados de Kristersson obtienen un 19,8%.
Negociaciones abiertas para el nuevo gobierno
Tras la dimisión de Kristersson, el proceso de formación de gobierno queda en manos del presidente del Parlamento, Andreas Norlen. La sesión constitutiva del nuevo Riksdag tendrá lugar el 28 de septiembre y elegirá al presidente de la cámara, quien a partir del día 29 podrá proponer un primer ministro, previsiblemente Magdalena Andersson. Si en la votación más de la mitad de los diputados votan en contra, el presidente del Riksdag deberá buscar un nuevo candidato.
La socialdemócrata Magdalena Andersson ha confirmado su disposición a explorar una mayoría, pero las conversaciones con los partidos que podrían sostener un nuevo Ejecutivo no han concluido. El Partido de la Izquierda, que ha crecido en la cámara, exige formar parte del gobierno como condición para dar su apoyo, mientras el Partido del Centro se niega a aceptar su presencia en el ejecutivo. El Partido Verde, que ha obtenido un 6,1% de los votos, exige las carteras de Infraestructuras y Clima, además de otra de nueva creación de Medio Ambiente. Los socialdemócratas insisten en la necesidad de mostrar resultados a sus votantes.