El ataque al vehículo en el Puerto de Ceuta
Un grupo de manifestantes atacó con huevos y piedras la tarde del domingo el coche en el que viajaba la diputada de Ceuta Ya! Julia Ferreras, en la salida de vehículos del Puerto de Ceuta. Según relatan las cabeceras, los hechos se produjeron en torno a las 20.15 horas, cuando el vehículo pasaba por la zona y fue rodeado y zarandeado por personas que participaban en una concentración convocada contra la llegada del colectivo navarro Negu Gorriak/Derecho a Techo.
En el interior del coche viajaban también el activista de la Flotilla a Gaza Rafael Borrego y la abogada Sofía Cánovas, según confirmó la formación Ceuta Ya! y recogieron varios testimonios. La diputada intentó identificarse y aclarar que no tenían relación con el colectivo al que esperaban los concentrados, sin que los atacantes cesaran en su acción, de acuerdo con los relatos de la propia Ferreras y de Borrego.
La agresión provocó daños graves en el vehículo, con lunas y retrovisores destrozados. La Policía Nacional intervino para escoltar el coche y sacarlo de las inmediaciones del puerto, y practicó al menos una detención, según las mismas fuentes.
Confusión con el colectivo navarro y contexto de tensión
La concentración en el puerto se había convocado para protestar por la llegada prevista de integrantes de la asociación pamplonesa Negu Gorriak/Derecho a Techo, a quienes los manifestantes señalaban como «radicales» y «proetarras», según recogen varias cabeceras. El colectivo había anunciado que viajaba a Ceuta para prestar ayuda humanitaria y observar posibles agresiones contra personas migrantes.
Los atacantes confundieron el vehículo de Ferreras con el transporte del grupo navarro, una confusión que la propia diputada atribuyó al clima de tensión creado en la ciudad a raíz de la crisis migratoria. Ferreras pidió «no echar gasolina a un fuego ya encendido» y consideró legítimas las manifestaciones, aunque censuró los discursos que, a su juicio, alientan la violencia.
La protesta se produjo cerca del campamento de acogida de migrantes abierto en el puerto, que aloja a más de mil personas, y en un contexto de movilizaciones vecinales diarias en la ciudad desde la entrada masiva de migrantes del pasado mes de julio.
Detención, denuncia y condenas institucionales
La Policía Nacional, que investiga los incidentes, practicó al menos una detención, según confirmaron varias cabeceras, y la diputada presentó denuncia en comisaría por lo ocurrido. El líder de Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, informó de que Ferreras se había personado en dependencias policiales para formalizar la denuncia.
El Gobierno de Ceuta expresó su «más firme condena» por la agresión y trasladó su solidaridad a Ferreras y al resto de afectados. En un comunicado, la institución dijo comprender el «cansancio» y la «frustración» de los ceutíes, pero subrayó que «la violencia no es una alternativa» y que ninguna causa justifica una agresión. La Delegación del Gobierno en Ceuta se pronunció en términos similares.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mostró su solidaridad con los agredidos y pidió no permanecer indiferentes ante «la normalización del odio», mientras que la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, acusó a la derecha y la ultraderecha de crear el clima que permitió el ataque.